Diálogo. Leonardo Ramos (d), entrenador uruguayo de Barcelona, conversa luego del entrenamiento del Ídolo con el volante Matías Oyola (i) y el meta Máximo Banguera, dos de los referentes del conjunto amarillo.

Ramos empieza a imponer su estilo

El flamante técnico de Barcelona dio sus primeras órdenes en la victoria ante Delfín. La posesión y la velocidad son básicas.

La filosofía de juego del Barcelona de Leonardo Ramos se lo empezó a ver desde el triunfo ante Delfín. Hasta el sábado dirigió la práctica junto al interino José Gavica; ya ayer lo hizo sin Pepín. Son cinco días los que el técnico charrúa suma en su proyecto de imprimirle su estilo al Ídolo del Astillero.

Al uruguayo le gusta que sus equipos sean veloces, mantengan la posesión, la intensidad todo el partido y que las transiciones de defensa hacia ataque sean rápidas.

Ramos, con walkie talkie en mano, dio indicaciones desde el palco presidencial frente al cetáceo. “En los últimos días nos intentó transmitir las ideas que tiene en mente para el equipo”, manifestó el volante Sebastián Pérez.

“Al profe le gusta que nosotros seamos los dueños de la pelota en los partidos y que hagamos correr a nuestros rivales”, declaró el delantero Ángelo Quiñónez tras el primer entrenamiento formal que dirigió el otrora DT de Peñarol.

El joven ofensivo cree que no será difícil adaptarse a la idea de Ramos. “La idea del profe es importante para el equipo porque aquí hay varios jugadores de buen pie para sacarla adelante”, recalcó.

El pelotazo es el último recurso al cual pueden recurrir si siguen a rajatabla las indicaciones del estratega, incluso para salir de un apuro en su propia área. “No le gusta que botemos la pelota y que siempre exista buen juego”, expuso Ángelo.

Con Guillermo Almada los entrenamientos empezaban a las 08:00, pero ayer iniciaron una hora más tarde. “A todo técnico que llegue hay que mostrarle respeto, somos una plantilla que siempre estamos correctos con la puntualidad”, manifestó el Tigre.

Cuando los jugadores empezaron a realizar estiramientos, durante 20 minutos el técnico amarillo dialogó con los capitanes Matías Oyola, volante, y el golero Máximo Banguera.

El charrúa tiene la idea de que los porteros a los que dirige no luzcan el brazalete en la cancha, con el fin de que no dejen su portería para hablar con el árbitro. Y así fue que ante Delfín, sin Oyola ni Damián Díaz, otro de los referentes, el capitán fue Xavier Arreaga.

Aunque más allá de ser o no el portador de la cinta, Banguera se destaca por ser un líder.

Es así como Ramos empieza, poco a poco, a dejar bases de sus ideas con Barcelona, tanto en los futbolístico como disciplinario, sin dejar atrás de que su temperamento es más explosivo que el de su antecesor, Guillermo Almada.

Triunfo del extécnico del Ídolo

El homenaje de Almada

El debut fue el mejor para Guillermo Almada, DT del Santos Laguna, quien dirigió su primer duelo el mismo día que Barcelona jugaba en el Monumental.

Estaba el terno y la corbata verde listos para el profesor, pero Almada desde Torreón nos cuenta la anécdota. “Me dijeron que debía ponerme la corbata de color verde, pero había llevado la corbata amarilla desde Guayaquil. No entendían por qué la usaba. Era una forma de hacer un homenaje a Barcelona”, dice el charrúa.

“Al inicio no querían, pero por esta vez les dije que iba con ese color”, comentó Almada, que superó por 2-1 al Querétaro en su partido inicial. JR