Puso fin a quince anos de extorsion

Durante 15 años, Fausto A. debió soportar el engaño y la extorsión de una presunta red delictiva familiar, a la que tuvo que pagar una alta suma de dinero tras ser supuestamente vinculado a un negocio ilícito.

Cansado de esa perturbación y de no tener el dinero que le pedían para desvincularlo de la supuesta organización, el hombre decidió denunciar el hecho a la policía.

Luego de tres meses de trabajos de Inteligencia, la madrugada de ayer, la policía logró detener a cinco mujeres y dos hombres (todos familiares), quienes serían integrantes de la presunta red delictiva que extorsionaba a Fausto.

La aprehensión se realizó tras el allanamiento a tres viviendas, ubicadas en los sectores de San Isidro del Inca, Calderón y Llano Chico, en el norte de Quito.

El coronel Edwin Gómez, comandante del distrito La Delicia, detalló que -en un inicio- la banda se hacía pasar por comerciantes de frutas, convenciendo a sus víctimas de ingresar al negocio, para lo cual les ofrecían altas comisiones de dinero. Una vez dentro, los estafadores armaban una historia haciéndoles creer a sus clientes que en los embarques se enviaba cargamentos de droga. Los amenazaban con vincularlos directamente al narcotráfico y para precautelar su vida y la de sus familias debían realizar depósitos de dinero.

Durante el tiempo que fue extorsionado, Fausto depositó 150.000 dólares y para salir de la supuesta red debía depositar otros $ 9.000: 5.000 para salir del ‘gremio’ y 4.000 por supuestas multas. Su denuncia fue clave, para que la Policía ejecute el operativo denominado ‘Caso Solidario’.

El Ministerio del Interior señala que él no sería el único perjudicado en ese ilícito. PVC