Actualidad
El puente de la calle G pasa a reconstruccion
Una comisión técnica conformada por la dirección municipal de Obras Públicas y la empresa Consulsísmica se reúne esta mañana para tomar medidas preventivas sobre el puente de las calle G y 29, debido al daño estructural que soporta.

Una comisión técnica conformada por la dirección municipal de Obras Públicas y la empresa Consulsísmica se reúne esta mañana para tomar medidas preventivas sobre el puente de las calle G y 29, debido al daño estructural que soporta.
En el encuentro también se analizarán los trabajos a ejecutar para la recuperación del viaducto, construido hace tres décadas sobre el estero Mogollón.
Los técnicos determinarán si se restringe o no la circulación de vehículos pesados, incluidos los buses urbanos de las tres líneas que ofrecen el servicio a este sector del suburbio de Guayaquil. La finalidad es que no continúen los daños puntuales en el puente.
“Si se prohíbe la circulación de los buses, buscaremos mecanismos para no desabastecer a esta comunidad”, remarcó Freddy Granda, jefe de Planificación de la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM).
El funcionario anticipó que se bloquearán las camineras del viaducto, por representar un riesgo para el peatón.
Consulsísmica realiza el estudio y diseño para los trabajos a ejecutar en el paso elevado.
Granda informó que hay posibilidad de que se aproveche la cimentación profunda y las pilas para la reconstrucción del viaducto. Es decir, al momento se descarta la edificación de uno nuevo.
El puente se encuentra a dos kilómetros del monumento al Cristo del Consuelo (Cisne 2) y es una de las conexiones con el suburbio. En horas pico soporta una carga de 640 vehículos.
En un recorrido que realizó un equipo de Diario EXPRESO, se observaron pedazos de hierro en el área peatonal del puente, exponiendo a los transeúntes a caer al estero.
Una parte de la losa y del muro lateral se desprendió aproximadamente a las 21:00 del domingo último.
Fanny Neira, residente del callejón 29 y la G, comentó que se escuchó como un estruendo, lo que alertó a la comunidad. “Pensaba que era un terremoto, pues las paredes de hormigón del puente comenzaron a caer”, relató.
Otros moradores señalaron que el deterioro del viaducto se agravó con el terremoto del 16 de abril del año pasado.
El mal estado de la calzada se convierte en una trampa y hay una hendidura muy pronunciada en la conexión con la calle. Tampoco hay luminarias.
Los habitantes esperan que en esta ocasión se cumpla con la obra, pues afirman que más de una vez han alertado sobre el mal estado del puente.
Voces
Esperanza Moreira, residente
Deberían tomarse los correctivos antes de que ocurra una tragedia. Todos los días los peatones están en riesgo de caer al estero. Ojalá tomen medidas lo más pronto posible.
Sara Barona, moradora
No hemos sido testigos de algún accidente de tránsito en el puente, por lo que consideramos que la falta de mantenimiento ha incidido en la afectación del puente.