
El proyecto urbano de la Delta viaja a Estocolmo
La propuesta compitió con 180 universidades del mundo y fue seleccionada junto con otras 16 para ser expuesta en la conferencia anual de la Red Internacional de Campus Sustentables.
Nació el año pasado, como una propuesta sustentable que buscaba dar a los exteriores de la Universidad de Guayaquil un entorno ecológico amigable. Le llaman Proyecto Delta y llegó a Estocolmo, Suecia, de la mano de su creador y director, Héctor Hugo, experto en urbanismo y catedrático de la facultad de Arquitectura.
La propuesta compitió con 180 universidades del mundo y fue seleccionada junto con otras 16 para ser expuesta en la conferencia anual de la Red Internacional de Campus Sustentables (ISCN, por sus siglas en inglés), una asociación sin fines de lucro integrada por institutos y universidades líderes a nivel mundial, que representa a más de 30 países y trabaja en conjunto y de manera integral por la sostenibilidad en las operaciones, la investigación y la docencia del campus.
En Estocolmo, esta semana, el alma mater porteña comparte podio con la Universidad de Génova (Italia), Kioto (Japón), Oxford (Reino Unido), Stanford y Harvard (Estados Unidos). Y junto con la Universidad Autónoma de México da la cara en representación de América Latina.
El Proyecto Delta ingresa a la lista de elegidos para participar en el foro anual donde las principales universidades, colegios y campus corporativos a nivel mundial intercambian información, ideas y mejores prácticas para lograr operaciones sostenibles, e integrarlas en la investigación y la enseñanza. Ese precisamente es el motivo por el cual eligieron a la Universidad de Guayaquil.
Para concretar el proyecto, el año pasado se instaló un laboratorio vivo y se aplicó el método de investigación ‘acción con enfoque participativo’, esto es: estudiantes y docentes frentearon la elaboración de la maqueta final de lo que se convertirá, si la Autoridad de Tránsito da la venia, en un corredor peatonal inclusivo, verde, que no olvida ni a la ambientación natural ni al ciclista.
En el resumen del artículo científico que presentará en Estocolmo, el director de la propuesta explica que dentro del proceso se incluyó el diagnóstico y el modelo de gestión, con mesas de trabajo en donde no quedaron fuera los involucrados internos: profesores, estudiantes y autoridades universitarias; ni los externos: residentes, comerciantes del área de influencia directa, Municipio y Gobernación.
Es decir, el Proyecto Delta le da peso a su trabajo investigativo de propuesta con un nuevo paso: la acción del después. De esa manera evitó quedarse en archivos polvorientos en la Universidad de Guayaquil, y Wilfrido Matamoros, gerente de la Fundación Siglo XXI, encargada de la regeneración urbana de la ciudad, lo reconoce.
“Se trata de un proyecto sin precedentes, un plan que el Municipio analiza y para el que ya tiene un presupuesto. Desde que se presentó, la facultad de Arquitectura ha mantenido una comunicación continua con el Cabildo y la Autoridad de Tránsito. Es la primera vez que nace un proyecto urbanístico desde la academia con estas características”.
Como se explica en la infografía, la universidad cederá terrenos para que sean transitados. “Y eso es genial. Hace mucho tiempo la entidad ha estado completamente cerrada, esto aunque el tráfico de los estudiantes ha sido hacia la calle. Ahora ellos tendrán más espacio”, comenta Matamoros.
La directora de Investigación de la Universidad de Guayaquil, Gulnara Borja, valora el hecho de que los proyectos de la entidad tengan capacidad de exponerse a nivel mundial.
“No es el primero que se exporta. El año pasado se obtuvo el tercer lugar en una competencia académica a nivel mundial y este octubre se premia a la facultad de Administración a nivel de Latinoamérica por otra propuesta investigativa que impulsa la microempresa”.
“Con esto no solo se gana visibilizar a la Universidad de Guayaquil en el podio del congreso, sino también en una publicación científica que incluirá la propuesta”, aclara.
Resalta además las acciones de la mano de las autoridades. “Hacia allá apuntamos, a crear proyectos capaces de cambiar, de resolver problemas y mejorar las problemáticas de la sociedad de forma sustentable”.
La obra mejorará la calidad de vida de los estudiantes
Alrededor de 5.000 estudiantes de la Universidad de Guayaquil sufren en la avenida Delta la falta de sombra. A lo largo de esa calle no existe un solo paradero con techo, tampoco hay árboles ni ningún mobiliario que proteja del clima.
El Proyecto Delta plantea un escenario alternativo para esa zona. Fue elaborado en un mes, poco después de que el Cabildo levantara una baranda en medio del parterre central para impedir el paso de los estudiantes, ordenar su ruta y así evitar accidentes.
“Incorpora circuitos ecológicos, una ciclovía, ampliar peatonales, construir un bulevar ecológico”, explicó en una publicación anterior el director de la propuesta, Héctor Hugo.
Cuando le presentaron el proyecto al alcalde Jaime Nebot, ordenó dos presupuestos independientes: uno para el exterior, con soterramiento de cables, y otro para trabajar sobre el terreno que cederá la universidad, que contempla sacar todo el cerramiento y crear jardineras y camineras.