SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

La poesia como acto de negacion

La obra es una mirada al hombre desde los inicios hasta el fin y ahonda tanto en las humanas emociones del gozo y el dolor.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

“No quiebres el canto del viento en la garganta de la brasa desnuda del aire/ ni apagues el sudor de tu cuerpo en la senectud de la guerra que el lenguaje propicia/ No me dejes la ceniza que la luz ancla en la sombra de la espina/regálame la ola de sangre que se desprende desde tu asesino/ como un camino desierto que me llevan a lamar tu nombre/ en el maizal molido con aliento a ajo y herumbre en la grieta de tu paroxismo...”.

Así inicia ‘Detrás, los pájaros’, del poeta Luis Franco González.

El santaelenense es una figura común dentro del círculo de la gestión cultural, pues a más de sus versos, es reconocido por impulsar la poesía en su provincia natal a través del festival Sumpa Vive y del Encuentro Nacional de Poesía Joven ‘Marejada’.

Sin embargo, en el último año, la obra de Franco ha cobrado dimensiones internacionales al hacerse acreedor a dos renombrados premios literarios.

No obstante, el amor por la poesía y la literatura del escritor nació en la infancia como herencia de su abuela, quien le enseñó a leer la Biblia, y a través de autores religiosos como Sor Juana Inés de la Cruz, Teresa de Ávila y Juan de la Cruz.

Franco empezó a escribir en la adolescencia y desde entonces no ha parado.

“Creo que uno escribe para sobrevivir a una especie de don. Capote decía que cuando Dios le entrega a uno un don, también le da el látigo y el látigo es solo para flagelarnos. El oficio de escribir en mí, superpone todo esto y también el miedo a lo desconocido”.

En 2014 ganó el Premio Nacional de Poesía Emergente Desembarco con la obra ‘Jardines inconexos’, que aún se puede adquirir en las librerías del país.

Al año siguiente, el autor recibió el premio de poesía Juegos Florales Hispanoamericanos 2015 en Guatemala por el libro ‘Detrás, los pájaros’, un logro que, dice, no esperaba.

La obra es una mirada al hombre desde los inicios hasta el fin y ahonda tanto en las humanas emociones del gozo y el dolor.

Hace menos de un mes, Franco obtuvo un nuevo galardón: el Premio Internacional de Poesía Gilberto Owen Estrada en México, cuyo jurado contó con reconocidos autores, entre ellos el premio Cervantes y reconocido poeta Antonio Gamoneda.

La obra que presentó, titulada ‘Fragmentos para armar una ciudad debajo de un asterisco’, es uno de sus libros más íntimos.

“Durante mi estadía en Guatemala, surgió la idea de escribir sobre mi hermano y su recorrido en mi vida. Él es la ciudad que formo a través de la palabra. Ariel es la única respuesta y el único aliento que he tenido”.

El premio lo recogerá en la Feria Internacional del Libro del Estado de México, que será del 26 de agosto al 4 de septiembre.

Pero para este, el galardón es solo un incentivo para continuar escribiendo y no un mérito para declarar ganada la batalla.

“Siempre que te otorgan un premio, es un reto para el próximo libro. Superar las casualidades hermosas que te brinda la vida y que hacen posible los sueños... La poesía es eso, el acercamiento a nuevos rostros, a nuevos mundos. La crítica que se hace de mi pequeño libro es fantástica, no sabía que podía escribir eso. Ahora el riesgo de enfrentarme a mí mismo es más grande”.

Añade que la negación y el exhibicionismo son temas recurrentes en sus versos.

“La negación es un pretexto para poder escribir. Negar todo, incluyendo lo que escribes. Porque en la negación uno encuentra la posibilidad del otro, del que puede entender o del que puede rechazar todo acto de entrega”.

En cuanto a lo que vendrá en los próximos meses para su labor, dice no saberlo.

“¿Ahora? Solo quiero soñar”.

tracking