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Un paseo turistico por la urbe entre ramas, puentes y cables
2.500 pasajeros al mes es el promedio de turistas que transportan los buses en temporada alta.

Las manos de William Mann, un estadounidense a bordo de uno de los buses turísticos de dos plantas que recorren Guayaquil, deberían sostener una cámara para fotografiar la ciudad; pero no es así. Sostienen su cabeza inclinada hacia el suelo del automotor, que rueda por la avenida 9 de Octubre, para protegerse de las gruesas ramas de árboles que el bus sortea en el camino.
“Este tour es muy interesante, la ciudad tiene cosas muy lindas, pero los cables están muy peligrosos. En un momento pensé que iba a perder mi cabeza”, comenta Mann.
EXPRESO hizo un recorrido que partió desde el parque Seminario hasta el mirador de El Paraíso, ubicado en la ciudadela Bellavista, y otro que partió desde el mismo punto, pero que recorre la avenida Benjamín Carrión hasta la Terminal Terrestre.
En el arranque, la aproximación de un semáforo, es advertido por la guía turística. “Tengan cuidado, nos aproximamos a un semáforo”, dice con un tono de voz afable. Los pasajeros, algunos extranjeros y otros nacionales que visitan Guayaquil de otras provincias; después de la señal adoptan una postura fetal, interrumpiendo el disfrute de la vista del paisaje. Esa escena se repite en varios tramos del recorrido, y deja la seguridad en manos de la habilidad de los turistas para esquivar las trabas.
La guía del viaje, quien solicitó la reserva de su nombre, cuenta que esos obstáculos ya han causado accidentes de mediana magnitud que, de acuerdo con su apreciación, podrían resultar graves. “Recién, a una señora una rama de árbol (en la 9 de Octubre) le dio en un ojo, y ella estaba recién operada de cataratas; la señora se fue enfurecida. Y así les ha pasado a algunos”, cuenta.
Solange Garcés, experta en turismo, cree necesaria la revisión de la seguridad a los turistas, “este debe ser un trabajo a largo plazo entre las empresas y la autoridad”, sugirió.
La coordinadora de operaciones de uno de los servicios de transporte turístico en la ciudad, quien solicitó la reserva de su nombre y de su compañía, narra la problemática. “A lo largo del recorrido, nosotros tenemos pasos a desnivel, puentes, cables eléctricos y ramas de árboles; entonces sería muy riesgoso si alguien por error se llega a levantar del asiento”.
Para hablar precisamente sobre el riesgo que implica el recorrido por la ciudad en los buses de dos plantas, EXPRESO solicitó una entrevista con Gloria Gallardo, presidenta de la Empresa Pública de Turismo Municipal. Sin embargo, a través de un correo electrónico notificó que no podría realizar la entrevista ya que estaba dedicada a “la organización y planificación de los eventos oficiales de septiembre”.
La coordinadora del servicio de turismo, también solicitó al Cabildo que pode con más frecuencia los árboles, para evitar accidentes. “Con los cables, que son más peligrosos, ya pedimos que se nos colabore, pero hasta la fecha no hemos recibido respuestas por parte de CNEL”.
Asimismo, Fredda Aguilar, vocera de la Corporación Eléctrica del Ecuador (CNEL), indicó que en el sitio efectivamente “se identificó 3 acometidas de medidores a bajo nivel, las cuales serán elevadas en coordinación con los propietarios. En los próximos días se hará un recorrido”.