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Desde musica hasta sopas ramen en local del norte
Una gran parte de estos productos son importados, pero hay otros, como la ropa, calzados, peluches, adornos y maletas que provienen de ocho proveedores nacionales.

Aún era una adolescente cuando Fabiola Mosquera Moncayo cayó seducida por esa ola coreana de música pop y de telenovelas. Mientras que a Yaemer Pacheco Salazar le provocaba muy poco, pero fue precisamente este guayaquileño quien descubrió que aquella moda -que en su momento alcanzó el estatus de fenómeno en países latinos- era una fuente posible de negocio.
“En uno de sus cumpleaños no sabía qué regalarle, por lo que se me ocurrió buscar algo relacionado con sus gustos. En la ciudad no encontré en ningún lado productos coreanos”, dice Pacheco, un ingeniero en Administración Hotelera, por lo que lo pidió por internet.
El obsequio le gustó a quien entonces era su novia y sedujo también a las amigas de ella.
“Lo que hicimos fue seguir pidiendo productos y ofrecerlos primero entre nuestros amigos. Luego lo promocionábamos en las redes sociales”, dice este guayaquileño de 28 años.
Así lo hicieron durante un año, hasta que abrieron el primer local frente al Riocentro Norte, al pie de la av. Francisco de Orellana. Luego siguieron los de Quito y Cuenca. La pequeña cadena se llama Hallyu Store.
El local es pequeño, pero ahí dentro todo está ordenado, de tal forma que de un lado es posible encontrar desde marcas de sopas ramen hasta sobres del café instantáneo de la marca Maxim que en estos días seduce a los coreanos del norte, aunque llegue de contrabando a través de China.
También hay botanas y botellas del cristalino soju (la bebida tradicional coreana), así como ropa y discos de las bandas pop de moda, además de cuadernos y palillos chinos en metal o en bambú. RGS