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Diario Expreso Ecuador

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El desarrollo no es cuestión de países. Sabemos hoy en día que los gobiernos nacionales no compiten entre ellos. No son las políticas ni las economías de los Estados las que compiten. Las que compiten son doñas ciudades.

Son las ciudades las que mueven la economía moderna, la de servicios, de conocimiento, de tecnologías de información. Las ciudades que no atraen el talento para ser puntales de esas industrias están destinadas a pasar al segundo orden.

Cuando los expertos hablan de apuntalar las ciudades, varias ideas puntean esa discusión: amplias áreas verdes que permitan la contemplación, como parte de corredores que atraviesen las áreas urbanas; densificación poblacional, promoción de centralidades, movilidad sustentable, planificación de más largo plazo, entre otros. A esto deben sumarse centros de investigación de punta, entretenimiento y por supuesto, atracción de capitales.

Como era de esperar, esa agenda es peleada por miles de visiones políticas: en resumen, los de izquierda y de derecha, en los términos de Bobbio. Al respecto, Correa dejó impuesto -con la visión de planificación centralizada que abundaría comentar- un régimen legal al respecto. La Ley de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión de Suelo cambió todo lo escrito en nuestro país sobre cómo se debe hacer ciudad.

Si la Asamblea no deroga o reforma esa ley antes de las elecciones seccionales de marzo próximo, tema que los legisladores están discutiendo desde hace rato, los alcaldes tendrán que ponerse la camisa de fuerza que ella les dejó impuesta. Muchos plazos perentorios empezarán a contar desde que se sienten esos alcaldes y sus concejos.

¿Cuántos queremos que los alcaldes que vienen se sometan impajaritablemente a las reglas dejadas por el antiguo régimen? ¿Cuántos quisiéramos que estos temas se discutan más y den lugar a mejores alcaldes y municipalidades? Nadie quiere que siga pasando lo de Quito, donde un par de concejales despachan con grillete. Si nuestras ciudades son la balsa de flotación para un futuro de bienestar, estas son las discusiones que debemos tener.

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