
Península Ibérica en alerta por lluvias "extraordinarias" y miedo a inundaciones
Ante la amenaza de fuertes precipitaciones, Andalucía cierra sus colegios. Portugal, enfrenta ahora nevadas y vientos fuertes
Una región sureña de España y varias de Portugal están en alerta ante las fuertes precipitaciones previstas a partir del miércoles, 4 de febrero de 2026, en la península ibérica, donde las autoridades temen daños importantes.
La agencia estatal de meteorología española Aemet emitió una alerta roja (la más alta) para el miércoles en Cádiz y Ronda, dos ciudades de la región de Andalucía, advirtiendo del "peligro extraordinario" por las copiosas precipitaciones por la depresión Leonardo.
El presidente regional andaluz, Juan Manuel Moreno, pidió en X "máxima prudencia" y "sentido común", sobre todo cerca de "los cauces de los ríos y arroyos y las zonas inundables".
Primera línea del cambio climático
Las escuelas permanecerán cerradas en toda la región, con la excepción de la provincia de Almería, en el extremo oriental de Andalucía.
En España, país muy descentralizado, las regiones son competentes para gestionar las situaciones de emergencia.
En octubre de 2024, unas enormes inundaciones causaron más de 230 muertos, principalmente en la región de Valencia. Una persona también falleció en Andalucía.
La península ibérica está en primera línea del cambio climático y encadena desde hace años olas de calor cada vez más largas y episodios de lluvias intensas cada vez más frecuentes.
En Portugal, la agencia meteorológica nacional puso el martes bajo alerta naranja todo el litoral por el temporal marítimo, así como algunas regiones del norte y del centro del país ante la previsión de importantes nevadas.
Portugal, azotado nuevamente
Los efectos de la depresión Leonardo se sentirán a partir del final de la jornada, hasta el sábado, "con precipitaciones persistentes, a veces intensas, nevadas, vientos fuertes", precisó el Instituto Portugués del Mar y de la Atmósfera (IPMA).
Portugal ha sido golpeado en las últimas semanas por varias tormentas sucesivas.
La depresión Kristin fue la más devastadora, con vientos muy violentos que la semana pasada causaron cinco muertos y unos 400 heridos, así como numerosos daños materiales, en particular en la región de Leiria.
Desde el paso de la tormenta, tres otras personas murieron al caerse mientras realizaban trabajos de reparación de tejados y una cuarta falleció intoxicada por un generador.
El primer ministro, Luis Montenegro, cuyo Gobierno aprobó el domingo un plan de ayuda para la reconstrucción de 2.900 millones de dólares, volvió a visitar el martes la zona más afectada, donde unos 93.000 hogares y alrededor de 10.000 instalaciones industriales siguen sin electricidad.
¿Quieres acceder a todo el contenido de calidad sin límites? ¡SUSCRÍBETE AQUÍ!