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Cuba, La Habana
Cubanos transitan por una calle de La Habana en medio de los cambios que permitirán a residentes en el exterior invertir y ser dueños de negocios en la isla.Foto: EFE

Inversión extranjera en Cuba: Cubanos en el exterior podrán ser dueños de negocios

La Habana busca dinamizar su economía y aliviar tensiones con Washington mediante la apertura al capital de cubanoamericanos

El Gobierno de Cuba tiene previsto anunciar oficialmente una estrategia económica que marca un punto de giro en su relación con la diáspora. Por primera vez en décadas, el país permitirá que los residentes cubanos en el exterior inviertan en el sector privado y asuman la propiedad de negocios en la isla. Esta reforma, confirmada por el ministro de Comercio Exterior, Oscar Pérez-Oliva, se interpreta como un movimiento de pragmatismo económico en un contexto de acercamiento diplomático con Washington.

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Apertura en sectores estratégicos y mipymes

La medida trasciende el ámbito comercial e integra sectores considerados prioritarios por el Estado cubano, tales como infraestructura, minería, turismo y energía. Según el marco legal vigente hasta ahora, los residentes externos tenían prohibido ser socios de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), limitando su participación únicamente a empresas extranjeras o mixtas. Con este cambio, se busca captar capital fresco que ayude a paliar la crisis estructural que afecta a la isla. 

Además de la apertura empresarial, las autoridades analizan facilidades para la adquisición de propiedades inmobiliarias. La reciente Ley de Vivienda ya permite la posesión de hasta dos inmuebles bajo la condición de "residencia efectiva". Este incentivo apunta especialmente a quienes abandonaron el país antes de la reforma migratoria de 2013 y perdieron sus derechos patrimoniales al ser clasificados como emigrados.

Impacto político y económico del capital externo

La efectividad de estas reformas genera criterios divididos entre analistas y el sector privado. En declaraciones recogidas por la agencia EFE, defensores del proyecto sostienen que la entrada de capital desde Florida —donde reside el núcleo de la diáspora— podría reconfigurar el escenario político. Bajo esta tesis, una comunidad cubanoamericana con intereses económicos directos en la isla se convertiría en un nuevo factor de presión para revisar las sanciones de Washington.

Sin embargo, desde el ámbito académico se advierte sobre los condicionantes externos. Expertos económicos señalaron a la misma agencia que el éxito de la apertura no depende únicamente del diseño de la ley, sino de la flexibilidad que muestre el Gobierno de Estados Unidos para autorizar las transacciones. En este sentido, el embargo económico persiste como el principal obstáculo legal para que el flujo de inversiones se concrete sin contratiempos.

Pragmatismo frente a la crisis energética

El viraje hacia una política más flexible con los migrantes responde a la urgencia de dinamizar una economía golpeada por el desabastecimiento y el bloqueo petrolero. Desde la reintroducción de las mipymes en 2021, estos actores han demostrado ser piezas clave en la generación de empleo y la recaudación fiscal, a pesar de operar bajo estrictas limitaciones.

Con esta nueva normativa, el Gobierno cubano desplaza las antiguas reticencias ideológicas para adoptar un enfoque de beneficios mutuos. La apuesta final es que el retorno de capitales locales no solo alivie la escasez interna, sino que sirva como puente para una normalización de relaciones comerciales internacionales en un momento crítico para la estabilidad de la isla.

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