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Mujeres responden a Trump con testimonios

La filtración la semana pasada de una grabación de 2005 con comentarios machistas de Donald Trump, ha generado una nueva oleada de repulsa hacia el candidato republicano a la Presidencia de EE.UU., incluso dentro de su partido.

Cientos de miles de mujeres estadounidenses han compartido historias de violencia y acoso sexual comparables al relato del que pretende ser su presidente con la etiqueta #NotOkay (no vale).

La filtración la semana pasada de una grabación de 2005 con comentarios machistas de Donald Trump, ha generado una nueva oleada de repulsa hacia el candidato republicano a la Presidencia de EE.UU., incluso dentro de su partido.

Trump dijo cosas como que se siente “automáticamente atraído” por las mujeres “bellas”. “Directamente empiezo a besarlas”, le contó al presentador Billy Bush. “Cuando eres famoso, te dejan hacerles de todo. Agarrarlas por el coño. Lo que sea”, añadió.

Cientos de miles de mujeres estadounidenses -y no solo- han compartido historias de violencia y acoso sexual comparables al relato del que pretende ser su presidente con la etiqueta #NotOkay (no vale). La impulsó la escritora Kelly Oxford a través de Twitter el viernes y no ha dejado de recibir contribuciones.

Oxford empezó la campaña contando el primer caso de acoso que vivió, a los 12 años, e invitó a más mujeres a contar el suyo. “Si nadie participa lo quitaré”, pensó. Casi 10 millones de usuarios habían visto su mensaje dos días después, como mostró este domingo.

Uno de los casos que más comentarios ha generado ha sido el que compartió la actriz Amber Tamblyn este domingo, antes del debate electoral estadounidense. Una expareja suya le hizo precisamente eso que comentaba jocoso Trump: la agarró por los genitales y por el pelo y se la llevó de un club “como si le perteneciese, como si fuese un trozo de basura”. En menos de 24 horas su post en Instagram ha acumulado más de 30.000 me gusta.

Según la ONU, una de cada tres mujeres es víctima de violencia física o sexual, y la mayoría de ellas lo son a mano de alguien cercano. Con ese dato no es extraño que Oxford se convirtiese en trending topic con su iniciativa en varios países angloparlantes como Canadá, de donde es ella, y Australia.

La masiva respuesta que recibió el llamamiento de Oxford recuerda a otros momentos en que las historias de acoso sexual se convirtieron en trending topic. El pasado mes de abril podían leerse a miles en español, con la etiqueta #MiPrimerAcoso, que lanzó la columnista feminista colombiana Catalina Ruiz-Navarro.

La manifestación contra la violencia machista que se celebró en México el pasado junio lo recuperó y volvieron a compartirse cientos de mensajes.

La misma etiqueta en portugués, #PrimeiroAsseido, agrupó los mensajes de mujeres brasileñas en octubre de 2015. Fue en respuesta a los comentarios machistas y pedófilos que le habían dedicado hombres brasileños a una concursante de Master Chef de ese país de apenas 12 años.

En medio de esa polémica Trump y Clinton retomaron ayer sus campañas, pero la marcha del magnate empezó a tambalearse de forma evidente por la falta de apoyo partidario, al tiempo que un sondeo mostró a Clinton con una ventaja de dos dígitos.

Ayer, en una teleconferencia con legisladores, el influyente presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, dejó entrever que el liderazgo del partido ya considera un hecho consumado la victoria de Clinton.

Ryan “dijo que dedicará toda su energía a evitar que Clinton reciba un cheque en blanco con un Congreso de mayoría demócrata”, comentó una fuente que participó de la teleconferencia.

Como es habitual, Trump recurrió a la red Twitter para responder. En un mensaje opinó que Ryan debería “dedicarse ante todo al presupuesto, al empleo y a la inmigración” en lugar de “pelearse con un candidato republicano”.

Ryan es el político con el más alto cargo electivo en la actualidad y por lo tanto un dirigente con enorme influencia sobre la máquina partidaria.

En su conversación con legisladores, Ryan adelantó que no defenderá ni hará campaña por Trump, y llegó a sugerir a sus interlocutores que estaba dando su luz verde para que ellos también marquen distancia de la candidatura del polémico millonario.

Un sondeo del diario Wall Street Journal divulgado ayer lunes apuntó que Clinton amplió su ventaja sobre Trump a 11 puntos porcentuales (46 % a 35 % de las intenciones de voto). El diario destacó que el sondeo se había realizado antes del debate del domingo.