Mujeres amazonicas extraen partes de las bondades de la selva

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Mujeres amazonicas extraen partes de las bondades de la selva

Fanny Shiguango es experta a la hora de diagnosticar y recetar. En una pequeña mesa expone la medicina.

Amazonía Fanny Shiguango oferta todos los días en su puesto extractos obtenidos de las plantas curativas.

Fanny Shiguango es experta a la hora de diagnosticar y recetar. En una pequeña mesa expone la medicina.

Son raíces, hojas y aceites extraídos desde el corazón de la selva. Fanny tiene 48 años y una sabiduría ancestral heredada de sus padres y abuelos.

La mujer de nacionalidad Kiwcha no ha estudiado Medicina, pero ha aprendido los secretos de la “Pachamama”.

“El rabo de mono sirve para desinflamar las vías urinarias, próstata e incluso es buena para la impotencia”, explica. Haciendo alarde de sus conocimientos, muestra varias astillas de un árbol que para quien no conoce le resultaría solo trocitos de madera. Pero Fanny de inmediato argumenta: “Es la zarzaparrilla, que sirve para la circulación de la sangre, se la puede rallar y beber en infusiones”. Ella es una de las decenas de mujeres oriundas de las comunidades de Francisco de Orellana que extraen parte de las bondades de la selva para ofertarlas en la ciudad.

Rosa Tapuy es otra de las comerciantes. Es oriunda de Eloy Alfaro y entre sus productos figura el aceite de hungurawua, que es efectivo para la caída del cabello, asegura. (F)