La moto se vuelve carreta de ventas

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La moto se vuelve carreta de ventas

Ver a vendedores informales en la vía a la costa es una escena cotidiana, desde la intersección del semáforo de la avenida Leopoldo Carrera Calvo, de Los Ceibos, hasta el peaje del km 24.

Venta sobre ruedas. Luis Reyes vende jugos, tortillas y pasteles en moto.

Ver a vendedores informales en la vía a la costa es una escena cotidiana, desde la intersección del semáforo de la avenida Leopoldo Carrera Calvo, de Los Ceibos, hasta el peaje del km 24.

El primer grupo de comerciantes aprovecha el semáforo para ofrecer a los conductores botellas de agua, chirimoyas, choclos y manzanas. También ‘selfie sticks’ (bastones para tomar selfis o autorretratos), forros para celular y cuentos infantiles. Los segundos, en el peaje venden rosquitas de manteca, agua, periódicos y frutas.

Sin embargo, a mitad de camino hay otros ambulantes como Luis Reyes, quien recorre 12 kilómetros en busca de clientes en una singular ‘motocarreta’.

Reyes, de 24 años, tuneó una moto y en la parte delantera instaló la carreta en la que vende granizados de tamarindo, piña y limón. Y en la parte posterior del vehículo sujetó una canasta plástica, que contiene tortillas de verde y yuca, las papas rellenas y los pasteles que prepara su mamá, Vicenta Ronquillo, y que fríe su papá, Andrés Reyes.

Todo lo vende a 50 centavos, contó ayer a EXPRESO, cuando un equipo de este Diario lo encontró en el kilómetro 19.

Reyes vive con sus padres en la cooperativa 24 de Mayo, ubicada en el km 14 de esa avenida, desde donde sale todas las mañanas para avanzar hasta el km 26 en busca de clientes. Trabaja de 07:00 a 16:30, de lunes a viernes, aunque a veces también sale los sábados.

Tiene clientes fijos, como el personal de ABA (industria de balanceado de pescado), que le compra temprano en la mañana. “Por aquí no hay muchos vendedores como yo, en moto. Solo un coquero que viene de Chongón y un heladero que llega desde la Portete, que andan en triciclo”, dijo.

En el peaje, los informales se quejan por las bajas ventas, pues desde hace tres semanas que no se cobra el derecho de tránsito a raíz del terremoto. José Mera vende rosquitas y agua en menor cantidad que antes porque, al no pagar peaje, los carros no se detienen. Esta situación se mantendrá hasta que la Prefectura levante la medida. MVM