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Montano, la lucha por un solo sueno
En la lucha deportiva los golpes están prohibidos. Gana quien haga caer al suelo al rival y logre mantenerlo con ambos hombros fijos al tapiz... Paradójicamente los golpeados, y no precisamente por los puños, suelen ser los deportistas, quienes han ten

En la lucha deportiva los golpes están prohibidos. Gana quien haga caer al suelo al rival y logre mantenerlo con ambos hombros fijos al tapiz... Paradójicamente los golpeados, y no precisamente por los puños, suelen ser los deportistas, quienes han tenido que surgir entre dificultades bastante severas. En ese apartado bien puede caber la historia de Andrés Montaño.
El esmeraldeño de 25 años se coronó campeón, el domingo pasado, en los 59 kilogramos de la lucha grecorromana del Campeonato Panamericano Absoluto de Lucha en Frisco, Estados Unidos, mérito que además lo clasificó por primera vez a los Juegos Olímpicos, así que estará en Río 2016.
Nacido y criado en el humilde barrio de ‘Venecia’, al norte de la Provincia Verde, Montaño llega a un sitial que ni siquiera él mismo se planteó hace más de un año. Recién en julio del 2015 su nombre se inscribió en la historia de la lucha ecuatoriana al ganar el primer oro del país en unos Juegos Panamericanos, en esa disciplina. En su palmarés ya cuenta con medallas en Juegos Bolivarianos y Sudamericanos.
Casado y con dos hijos, el luchador vive entre Esmeraldas y Portoviejo peregrinando en casa de su abuelo y su suegra, ya que no tiene dónde vivir. De ahí que su sueño, a más de la medalla olímpica, es una casa.
La afición por la lucha le nació a los siete años. Un día fue al coliseo que estaba a dos cuadras de su casa y se puso a practicar. Así fue metiéndose en este deporte, pese a que su mamá Santa Fermina Montaño Arroyo a veces lo castigaba para que no siga, porque consideraba que era un deporte brusco.
En Cuenca, cuando aún estaba en la escuela, ganó su primer bronce. Luego de eso se retiró, pero volvió a luchar tres años después. A su retorno lo llevaron a un torneo de cadetes, pero a la hora de pelear le dio miedo y no participó. Días después se armó otro torneo, del que fue campeón. El Panamericano Juvenil en Cuenca (2008) fue su primer campeonato internacional y obtuvo plata. En el 2013 fue oro en los Bolivarianos de Trujillo, Perú. En el 2014 repitió en los Sudamericanos de Chile y el año pasado ganó en Toronto. Ahora va por la medalla en Río. Sabe que es la llave para su casa.