Un mensaje de esperanza

C omplejo es tratar de comprimir un año tan difícil en un párrafo concreto. Por lo que tendremos que obviar los numerosos eventos desafortunados de un año crudo y complicado como el 2016. Hemos presenciado catástrofes de grandes magnitudes tanto como país y como mundo. Lastimosamente mi intención no es dar un mensaje triste y desalentador. Todo lo contrario espero transmitir un mensaje de alegría y esperanza. Porque si algo aprendemos de años como este es que el sol siempre se levanta en el horizonte, que la felicidad no tiene garantía y los sueños no tienen seguro. Lo que nos dejará el 2016 es más fuerza ya que en esta vida no existen los finales, solo nuevos comienzos.

Rubén A. Bustamante López