La mano que frena a los electricos

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La mano que frena a los electricos

¿Penal o no? El fallo de Salazar fue muy discutido y la historia de las interpretaciones tomó vida, gracias a dos ángulos de tomas de vídeo, que tornan más confuso el panorama.

Debate. El árbitro central del encuentro de ayer en Cuenca, Daniel Salazar (i), señala el manchón penal luego de observar una mano del atacante Brayan Angulo. Marcos Mondaini (d) discute con él la acción, que derivaría en el 2-2 final.

El partido llegaba a sus últimos diez minutos. Emelec por delante del Deportivo Cuenca (1-2). Tiro de esquina para los ‘morlacos’, Edison Preciado se encargó de poner el balón en el aire. Despeje a medias de la zaga azul, Andrés Oña hace suyo el rebote y dispara. El balón impacta en Brayan Angulo y suena el silbato del referí.

Daniel Salazar, quien estaba a poco menos de dos metros de la jugada, no titubea y señala el manchón penal. Los jugadores del Bombillo intentaban entre señas explicarle a Salazar su error, mientras los locales afirmaban puños y sonreían. En el duelo de gauchos, Juan Ignacio Dinenno derrotó con un tiro cruzado a Esteban Dreer y el marcador se emparejó. Igualdad final.

¿Penal o no? El fallo de Salazar fue muy discutido y la historia de las interpretaciones tomó vida, gracias a dos ángulos de tomas de vídeo, que tornan más confuso el panorama.

La toma lateral muestra cómo la mano izquierda de Angulo se mueve tras un impacto, mientras él gira para evitar el remate. La segunda, frontal a la jugada, muestra un golpe en el codo derecho del delantero azul, producto del movimiento.

Luego de esa acción, el partido no iba a tener más acciones de peligro. Salazar, quien señaló que se jugarían tres minutos de adición, marcó el final del encuentro 12 segundos antes de que se cumplan.

Emelec, en la era Alfredo Arias, deja ir otra victoria en Cuenca en los minutos finales del juego, resbalando en pleno ascenso al liderato, que le pertenece al Delfín.

La sensación de los 90 minutos fue positiva. En un global, los visitantes tuvieron mayor control a lo largo del encuentro. No obstante, los anfitriones vendieron caro el resultado.

Emelec fue benévolo y no sentenció al rival cuando pudo, sobre todo en el primer tiempo, en el que tuvo 30 minutos avasallantes. Pero los dueños de casa mostraron entereza para revertir la situación adversa en dos oportunidades, desnudando falencias de la defensa azul.

La ciudad de Cuenca vuelve a ser ingrata con los ‘millonarios’. Como esa noche del 23 de noviembre del año anterior, cuando los ‘morlacos’ apagaron el festejo azul en el Serrano Aguilar con un gol del argentino Ezequiel Filippetto en los agregados. Ese 2-2 frenó al Bombillo en su carrera por aquella segunda etapa. El resultado de ayer también repercute en su lucha por este semestre.