‘Tres familias’ se aproxima a su final

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‘Tres familias’ se aproxima a su final

EXPRESIONES conversó con el director Marcos Espín y los guionistas de la telenovela de Ecuavisa.

Cristian Cortez, Marcos Espín y Eddie González

Generalmente los protagonistas de una telenovela son los que se llevan los méritos. Pero detrás de ellos están el director general y los escritores.

En los guayaquileños Marcos Espín, Cristian Cortez y Eddie González, respectivamente, recaen estas funciones en el dramatizado ‘Tres familias’, una producción nacional con una gran dosis de humor que gira en torno a las situaciones que viven las familias de clase alta, media y baja y que ha sido adaptada al mercado mexicano por TV Azteca.

A pesar del terremoto ocurrido en esas tierras, ellos alistan maletas para viajar a Ciudad de México el próximo 23 de octubre y estar en el estreno de esta versión, cuya historia original nació en Ecuador en 2013 como una serie cómica de 33 capítulos.

La segunda temporada se convirtió en telenovela con 93 episodios y la tercera tuvo 115. Esta recién finalizó. La cuarta comenzará a grabarse en enero del 2018 y está previsto que sea la última.

EXPRESIONES conversó con el director y los dos guionistas.

Es la primera vez que un dramatizado nacional se adapta en un mercado extranjero. ¿Qué exigencias se plantean ahora en la nueva temporada de ‘Tres familias’?

ME: Todos nos planteamos internacionalizar nuestro trabajo, pero es difícil por recursos y presupuesto competir con la calidad audiovisual de los estándares extranjeros. Sin embargo, lo intentamos y a esta altura nos hemos dado cuenta de que podemos alcanzar un nivel creativo como cualquier otro país. Hemos dado un paso grande. Ya nos miran. No solo exportamos futbolistas, sino otro tipo de talento. Poco a poco no solo será lo creativo, tal vez pongan los ojos en los actores. México es una vitrina muy importante para nuestro trabajo. No lo debemos mantener, sino mejorar.

CC: Ahora el reto es más grande, no solo debemos pensar para nuestra pantalla, sino que debemos cumplir ciertos parámetros para que el producto sea universal. Lo que se ve en ‘Tres familias’, las diferencias de clases sociales, es la realidad latinoamericana, por esta razón encaja en el mercado mexicano. Tanto ellos como los venezolanos prácticamente crearon las telenovelas. Un país tan pequeño como el nuestro les ha dado un producto para el primer time o el horario estelar.

¿Por qué creen que México puso los ojos en esta historia?

EG: Creo que para ellos lo que resultó atractivo es la fórmula que se emplea, el mecanismo humorístico para contar las historias. El humor por contraste nunca se había visto en un seriado. Es decir, si tienen ganas de comer algo, en cada clase social será diferente. Siempre han existido ricos y pobres; nosotros en ‘Tres familias’ incorporamos a la clase media.

ME: Se logró una identificación con los espectadores.

CC: Hay algo que rescatar: a pesar de que se habla de las clases sociales, no es clasista esta telenovela. La mayoría de las series latinas tienen como recurso la mofa, o manejan el desprecio que existe entre los distintos estratos. Nosotros no hemos caído en aquello. Las tres familias se respetan, son diferentes, quieren ser felices, cada una a su manera. Habrá quienes lo serán comiendo sushi, otros comiendo encebollado.

Una adaptación permite hacer cambios. ¿Cuáles son los que han hecho los mexicanos?

CC: Solo hemos visto la promoción. No sabemos mucho al respecto, sé que los apellidos de las familias han cambiado.

A la cubana Delia Fiallos a veces no le agradaban los cambios que le hacían a sus producciones venezolanas en México. ¿Les molestaría un cambio muy drástico?

EG: Si un Genaro (Martín Calle) pierde su esencia, sí incomodaría. Pero ya es un asunto de ellos.

CC: Depende. Si el cambio es para bien, si es para que funcione en el mercado de ellos y en otros, no habría nada que objetar.

¿Ecuavisa la emitirá?

ME: Lo veo difícil porque las comparaciones siempre son complicadas. Tengo mi opinión con respecto a las franquicias, hay unas que mejoran los productos, otras no. Hemos traspasado una frontera que siempre fue una barrera más alta que el muro que quiere hacer Donald Trump. Toda la industria siempre ha estado volcada al mercado colombiano, brasileño, argentino, peruano, venezolano, aunque ahora esté venido a menos. La lucha no es solo mantenernos sino crecer. Ojalá que podamos vender otros productos.

Aproximadamente $ 250.000 la temporada

¿Qué se vendrá en el nuevo ciclo?

ME: Hay un nuevo formato de escritura porque tratamos de que cada fase de esta tira larga tenga un impacto como si fuera una nueva. Eso genera una forma de escritura distinta. Esperamos hacer más capítulos, el desafío es mejorar lo que hemos hecho, duplicando o triplicando el esfuerzo. Tiene que ser una superación que debe partir de nosotros, no por una exigencia del canal.

¿Qué público se identifica más con ‘Tres familias’?

ME: El guayaquileño ve más TV nacional, tiene esa costumbre. En Quito ven más canales por suscripción. Es un producto familiar.

CC: En el prime time, Guayaquil es el que decide. Es un producto multitarget, porque lo ven niños, adultos y adultos mayores. Hay que sacarse esa idea de la cabeza de que solo lo ven adultos. Por tener dosis de comedia, también atrae a los menores. Por ello no hay escenas de cama, aunque eso da sintonía. Existen otros recursos, como cuando Doña Yoco (Miriam Murillo) se ganó la lotería o Genaro supuestamente muere.

A veces dicen que la imagen se quema. Cristian Maquilón, uno de los protagonistas, ahora también es parte de La Trinity.

ME: No creo que exista tal quemazón actoral porque somos tan pocos, tan contados los que pertenecemos al medio en este país que hoy estamos aquí y quizá mañana estamos en otro lado. Esa imagen da vuelta. La mata no da tantos productos, entonces hay que repetirlos y reciclarlos.

EG: Además estamos falta de heroínas.

¿Cuánto cuesta una temporada?

ME: Depende de la cantidad de capítulos. La más reciente costó aproximadamente 250.000 dólares. Generalmente todo lo genera la publicidad. Por ello a veces molesta que críticos, compañeros o colegas hablen por hablar. Producir a nivel nacional es complicado por los costos, no hay un presupuesto como en otros mercados. Además hay que superar la calidad de lo anterior, debe pegar y al mismo tiempo la torta publicitaria se achica más debido a la cantidad de canales. Cada actor negocia de una manera diferente, de acuerdo con la trayectoria, y si ya son importantes para la historia piden más. Hay que ajustarse porque los costos deben ser fijos.

¿Qué beneficios económicos recibirán los creadores de esta historia ahora vendida a México?

ME: Ese es un tema aún no resuelto.

CC: (Risas) Como la canción: “no me toquen ese vals”. Como es la primera vez que sucede que una historia se venda a otro mercado, todavía no hay una política fija sobre ese tema. Poco a poco se irá definiendo.

No quieren caer en lo mismo

Como expresa la canción: “Todo tiene su final, nada dura para siempre”. ¿Hasta cuándo veremos esta historia en nuestra pantalla?

ME: La próxima temporada será la última y ya queremos que sea así. Pensamos que la anterior iba a ser la última, pero el canal nos pidió una temporada más. Pondremos todo el empeño para despedirnos con bombos y platillos.

CC: Da miedo caer en lo mismo, se han hecho casi todos los temas y el público se da cuenta. Tratamos de que todo sea nuevo, para refrescar la pantalla y tener el impacto de la sintonía. La última palabra no la tenemos nosotros.

Fichas personales

Marcos Espín (47), el director general. Llegó al Canal del Cerro a los 19 años e intervino como actor en la telenovela Valeria. Además trabajó en Sí TV y fue parte de Sin ánimo de ofender. En su segunda etapa en Ecuavisa tiene casi 16 años. No quiere volver a actuar y si lo hace le gustaría hacer cine. Lo último que hizo fue en 2001 en La Batalla de Jambelí. Confiesa que a veces le hace falta actuar pero dice que está fuera de ritmo. “En cine hay tiempo para prepararse, en TV, no”.

Eddie González (37). El libretista hace 20 años trabaja en TV, en Ecuavisa, 13. Entre sus producciones menciona Vivos, La panadería, El Cholito, La taxista y Así pasa.

Cristian Cortez (45), dramaturgo, guionista y docente. En la TV ha trabajado desde 1994. Fue creativo de las producciones El Cholito, La taxista, La panadería y El Combo Amarillo.