Liberados militares y policia retenidos durante protestas

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Liberados militares y policia retenidos durante protestas

Se trata de dos militares pertenecientes a la Brigada de Selva N. 21 ‘CÓNDOR’ quienes permanecían retenidos presuntamente por personas de una comunidad shuar, dentro de las instalaciones de la Gobernación de Morona Santiago.

Hubo una negociación que involucró al gobernador de Cotopaxi Jorge Miño. Su rescate solo fue posible tras una explicación de lo que implicaba penalmente la retención de los uniformados.

Los últimos retenidos durante los actos violentos registrados en la paralización indígena de los últimos días que concluyó con la derogatoria del decreto que elevaba el precio de los combustibles, fueron liberados la noche del lunes 15 de octubre.

Se trata de dos militares pertenecientes a la Brigada de Selva N. 21 ‘CÓNDOR’ quienes permanecían retenidos presuntamente por personas de una comunidad shuar, dentro de las instalaciones de la Gobernación de Morona Santiago, desde el sábado 5 de octubre.

En el país cerca de 500 uniformados, entre militares y policías, fueron retenidos en distintas provincias por miembros de comunidades indígenas y de grupos violentos.

En Nizag, Alausí, provincia de Chimborazo, fueron retenidos 56 militares que custodiaban un convoy de alimentos que se dirigía a Cuenca en Azuay. A ellos se sumaron cinco policías que habían acudido a gestionar su liberación. Ellos fueron liberados casi tres días después en una acción que involucró su extracción en un helicóptero.

En Cotopaxi un número similar de uniformados fueron apresados por indígenas y campesinos que retuvieron a los comandos de la Brigada Patria cuando iban a brindar protección a la fábrica militar Explocem. Hubo una negociación que involucró al gobernador de Cotopaxi Jorge Miño.

Su rescate solo fue posible tras una explicación de lo que implicaba penalmente la retención de los uniformados.

En Calderón, norte de Quito, 54 policías tuvieron que ser rescatados por uniformados que irrumpieron en el sitio en el que permanecían secuestrados tras ser golpeados por sus captores que amenazaban con lincharlos. Todos los uniformados tuvieron que ser atendidos por distintas afectaciones. Además de esos policías hubo 21 militares que también fueron retenidos en el mismo sitio. En otra parroquia de Chimborazo también hubo una treintena de militares que iban a relevar a sus compañeros que también fueron inmovilizados.

La Policía tuvo casi 500 heridos, más de 100 vehículos incinerados o dañados. Mientras que en el sector militar se habla de 80 heridos y más de 100 vehículos afectados.

En total en el paro nacional hubo más de 1.000 heridos y 1.300 aprehendidos, de ellas casi 330 han sido procesados. Oficialmente se han reconocido seis muertos por diferentes circunstancias mientras la Defensoría del Pueblo habla de ocho fallecidos.