La ley de la reciprocidad
La reciprocidad se refleja en la correspondencia mutua de una persona o cosa, sea devolución, compensación o restitución. “Hoy por ti, mañana por mí”. La amistad es una relación de reciprocidad e interacción mutua. Mucha gente espera recibir, pero no se acuerda de dar primero. Si practicamos la ley de la reciprocidad, se darán cuenta de que en la medida que yo me preocupo de darle aceptación, reconocimiento, valoración y calidez acompañada por una sonrisa y cariño, los demás te devolverán lo mismo.
Ingrato es quien niega el beneficio recibido; ingrato es quien lo disimula y más ingrato es quien no lo devuelve, y mucho más ingrato quien se olvida de él.
Javier Valarezo Serrano