
“Los ultimos metros fueron eternos”
Desafío. Su próximo reto es abrir una nueva ruta de un ocho mil. Pérez tiene un masterado en Geoquímica, pero decidió dedicarse a ser guía de montaña.
Carla Pérez pone en segundo plano las estadísticas. La ecuatoriana, de 33 años, se convirtió en la primera latinoamericana y sexta mujer en el mundo en coronar la montaña más alta del planeta, sin oxígeno suplementario.
Para ella, conquistar el Everest, de 8.848 metros y ubicado en el Himalaya (en la frontera entre China y Nepal), era un desafío pendiente.
En 2013 se quedó a 200 metros de la cumbre. Por el mal tiempo los dedos de las manos empezaron a congelarse y decidió dar media vuelta y no concluir su hazaña.
Contó que cuando volvió por ese lugar sintió mucho miedo. “Estaba consciente de que, por el gran esfuerzo físico, en cualquier momento me podía sentir mal y se podía repetir la historia”, añadió la quiteña.
La travesía de su segundo intento duró 60 días. Carla Pérez y su novio, Esteban Mena, salieron el 4 de abril. Estuvieron 40 días aclimatándose a más de 6.400 metros de altura. El 23 de mayo comenzaron el ascenso.
En el trayecto tuvieron que soportar una tormenta y una nevada. A 100 metros del gran objetivo, Carla no podía más. “Estuve a punto de desvanecerme”, aseguró. Esteban no dejó que Carla decayera anímicamente y la incentivó para que siga caminando.
“En esos difíciles momentos pensé en las personas que siempre me apoyan, especialmente en mis padres. Los últimos metros se me hicieron eternos. Parecía que caminaba en el mismo sitio”, narró la montañista, de 1,50 metros.
Su titánico esfuerzo duró 13 horas y tuvo su recompensa, narra ella, cuando hizo flamear la bandera tricolor en la cima del Everest.