Recuerdo Franz Beckenbauer, cuando era presidente del Comité Organizador del Mundial de  Alemania,  juega con un balón en la presentación de evento en Berlín.

La justicia suiza tras Beckenbauer

Le llegó la hora al ‘Káiser’. Franz Beckenbauer, leyenda del fútbol alemán, está acusado por la justicia suiza de gestión desleal, enriquecimiento y blanqueo de dinero, en el marco de una investigación en curso sobre el Mundial 2006, según un comunicad

Le llegó la hora al ‘Káiser’. Franz Beckenbauer, leyenda del fútbol alemán, está acusado por la justicia suiza de gestión desleal, enriquecimiento y blanqueo de dinero, en el marco de una investigación en curso sobre el Mundial 2006, según un comunicado publicado ayer por el Ministerio Público de la Confederación en Berna.

El ‘Káiser’ Beckenbauer es uno de los cuatro hombres -todos miembros del Comité Organizador del Mundial 2006, atribuido a Alemania- perseguidos por la justicia suiza por este caso, junto a Hans-Rudolf Schmidt, Theo Zwanziger y Wolfgang Niersbach, los dos últimos antiguos presidentes de la Federación Alemana de Fútbol (DFB).

La justicia suiza anunció también que se llevaron a cabo registros en ocho puntos diferentes, en colaboración con las autoridades alemanas y austríacas.

El caso salió a la luz a finales de octubre de 2015, cuando la revista Der Spiegel acusó a Alemania de haber utilizado un fondo secreto de 10 millones de francos suizos (6,7 millones de euros) para comprar votos y obtener la organización del Mundial.

El fondo lo habría solicitado Franz Beckenbauer al antiguo propietario de Adidas, el difunto Robert Louis-Dreyfus, poco antes del verano del 2000, período en el que se atribuyó la Copa del Mundo 2006.

El comunicado de la fiscalía suiza, que se refiere a la suma de 6,7 millones de euros, también se hace eco de estas sospechas, así como de las revelaciones publicadas en marzo por el informe de Freshfields.

El documento de 360 páginas establece que los 6,7 millones de euros provienen de las cuentas de Louis-Dreyfus y que se ingresaron en la cuenta de una sociedad en Catar, que “según las informaciones de prensa está bajo la influencia de Mohamed bin Hammam”, un antiguo miembro del Comité Ejecutivo de la FIFA sancionado de por vida en 2011 por corrupción.