Juan Miguel Aviles: “Aspiramos a cerrar 2018 con $ 15.000 millones en tributos”

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Juan Miguel Aviles: “Aspiramos a cerrar 2018 con $ 15.000 millones en tributos”

El director regional del Servicio de Rentas Internas (SRI) detalla a EXPRESO el fin del proceso de remisión tributaria.

Entrevista con Juan Miguel Avilés, director regional del Servicio de Rentas Internas.

A una semana de que venza el plazo para acogerse al perdón de multas, intereses y recargos, las autoridades del SRI estiman ya haber superado la meta de recaudación, con una gestión que alcanza los $ 751,6 millones. Un beneficio que permitirá incrementar en casi un 20 % el cobro de tributos de este año y que además se cree que impulsará la meta impuesta para el 2019.

- El proceso de remisión está por terminar. ¿Cuáles son los resultados preliminares?

- Hasta el 21 de diciembre (ayer) hemos gestionado 551,6 millones de dólares, de los cuales se ha recaudado 447,7 millones y 103,9 millones están en proceso de facilidades de pago. No obstante, a esos $ 551 millones debemos sumar $ 200 millones. Son valores que ya están declarados, pero que están por conciliarse. Por tanto, consideramos que en términos de gestión la meta que nos habíamos impuesto (de $ 600 millones) ya ha sido superada.

- ¿Y qué influencia tendrá esta remisión en el cierre de recaudación anual?

- En el periodo enero-noviembre hemos recaudado ya $ 13.143. En diciembre normalmente se recaudan $ 1.000 millones más. Si incluimos la remisión, nosotros creemos que este año estaremos cerrando en $ 15.000 millones. Para el próximo año también hay buena expectativa, la cifra será más o menos parecida.

- ¿Y cómo prevén sostener esta recaudación en un año que, se ha anunciado, será complicado? Además, en 2019 no habrá remisión.

- Luego del proceso de remisión, lo que esperamos es un efecto positivo. Un negocio que no está al día con el Estado no puede invertir, no produce, no emprende porque eso le genera muchos problemas. Creemos que la remisión será una motivación para que muchos negocios lo hagan. Ahora que no tienen obligaciones tributarias, lo normal es que se concentren en lo importante: en reactivar la actividad productiva. Por otra parte, está el esfuerzo de la gestión para seguir generando más recaudación por la vía de impuestos.

- ¿Qué esfuerzo será ese?

-Tendremos tres líneas de acción. La primera está relacionada con mantener esa lucha frontal contra la evasión y el fraude fiscal. Eso está atado con un mayor control de las empresas fantasmas, la venta de facturas, contrabando. Por otra parte, estamos trabajando en motivar un mayor pago, a través de la simplificación de trámites y normas. Y eso irá de la mano de la tercera acción, que es generar una mayor innovación en nuestros servicios. Hay un conjunto de nuevos productos que daremos a conocer el próximo año, con el fin de facilitar al ciudadano el cumplimiento de sus obligaciones.

- Suena muy prometedora la proyección. Pero el 2018 ha sido difícil y eso podría incidir en el pago del Impuesto a la Renta que se hará el próximo año.

- Una parte del Impuesto a la Renta está compuesta por las declaraciones del 2018 y la otra la conforman las retenciones. La expectativa es que sí, que ese componente del IR no tenga mayor dinamismo, pero si se reactiva la actividad en el 2019, como esperamos que suceda, las retenciones puedan compensar la declaración del IR. A ello se suma el tema del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que con una mayor dinámica generaría mayores ingresos.

- Sin embargo, en el actual contexto económico también está abierto el debate sobre cómo se debería generar mayor dinámica de consumo a través del IVA. ¿El SRI ve viable esto?

- No es posible tomar decisiones sin antes medir cuáles serán los ganadores o perdedores en la política económica. Si se baja el IVA, como se propone, podría haber mayores compras, mayor consumo; pero se deja de recaudar y el perdedor ahí somos todos: los que nos beneficiamos de la obra pública o la inversión pública en el ámbito social. ¿Se puede dejar de gastar en esos sectores? Es delicado. Por lo tanto, la decisión debe mirarse no solo desde el punto de vista tributario, sino fiscal. Al final del día, los tributos no son más que la factura que todos pagamos por mantener un Estado que da igualdad de oportunidades a todos.