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Jose Villacreses: “La poesia me cambio la vida”

José Villacreses ha vivido tres vidas. Entre 1959 y 1970 su vida estuvo dedicada al básquet.

El  autor riobambeño lanzó su tercer poemario.

José Villacreses ha vivido tres vidas. Entre 1959 y 1970 su vida estuvo dedicada al básquet.

Representó a las provincias de Chimborazo y Guayas en los Juegos Latinoamericanos Universitarios, fue parte de la selección de Ecuador en esta disciplina y durante años jugó para la selección de este deporte en el equipo Emelec.

De esta época de su vida han salido algunas de sus mejores historias, entre ellas haber recibido una medalla de parte del ‘Che’ Guevara durante una final que se jugó en La Habana.

Una lesión lo alejó de las canchas y su vida empezó de nuevo, esta vez como ingeniero químico y máster en Ingeniería en Alimentos.

A esto se dedicó durante treinta años. La labor la compartía con la docencia en la Universidad de Guayaquil. Tras jubilarse, este pensó que su vida había sido vivida entre el deporte y su carrera, pero todo estaba por cambiar.

Y es que, a los setenta años, durante una presentación literaria de micrófono abierto, subió a declamar uno de sus poemas. Estos habían permanecido en los cajones de su habitación desde la juventud y eran parte de sus aficiones.

“Escribía, sí, pero en mis ratos libres. Siempre me gustó la poesía y la literatura, pero lo hacía para mí. Era algo muy íntimo. No pensé que llegaría a publicar o que a las personas les gustarían mis textos”, comentó.

Sin embargo, sus poemas eran algo más que simplemente ‘bonitos’, y así lo demostraron los años. Su primer libro, ‘Nervios de guitarra’, se publicó en 2011. El segundo, ‘Manantial’, llegó a las librerías a mediados de 2014.

Recientemente representó al país en el congreso internacional de literatura Sipea que se realizó en Córdoba, Argentina. Ahí recibió un reconocimiento al mejor poema leído a lo largo del encuentro.

Hoy por hoy, el escritor lanzó su tercer poemario, titulado ‘Emoción sensorial’, y que reúne veinticuatro de sus textos más recientes.

En él hay de todo, poesía libre, pero también textos que siguen la métrica tradicional e incluso seis sonetos.

Al preguntarle sobre el porqué de esta variedad de estilos, sonríe.

“Es que la poesía es un mundo. Cada texto es distinto, depende de su contexto. Me gusta trabajar con distintas formas porque no elaboro el poema desde el formato, sino desde el contenido, eso es lo que más importa. Los sonetos, por ejemplo, son los reyes, son muy difíciles, pero no me quedo ahí. Hay cosas que se dicen mejor en verso libre”, expresó.

La obra cuenta con textos sobre amor, nostalgia, asombro y armonía, de esta ecléctica colección de sentimientos nace el nombre del poemario. Este, a su vez, es ilustrado con un lienzo del pintor Rubén Molina y que, dice el escritor, expresa su propia respuesta a la edición final del texto, que fue publicado por la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión.

No obstante, y pese a la reciente publicación de esta nueva obra, Villacreses, de 75 años, ya planifica su próximo libro.

Será, indica, una obra que conjuga poesía y narrativa y que se basa en su vida.

“Ya está avanzado, ya tengo algunas cosas escritas. Me gustaría que sea así, que tenga poemas intercalados con historias”, señaló.

Añade que, hasta donde sabe, esta será su última obra. “Quiero dedicarle más tiempo a mi familia también, ahí es donde uno termina de escribir las grandes historias”.