
El Independiente del Valle sigue sonando
El sueño está intacto. Los del Valle se pusieron de rodillas y levantaron los brazos como queriendo tocar el cielo. Así festejaron los dos goles de José Angulo que los puso cerca de las semifinales de la Copa Libertadores.
El Independiente del Valle superó al Pumas mexicano.
La revancha será el próximo martes en el Olímpico Universitario, con capacidad para 68.954 aficionados. Es el segundo estadio más grande de México.
El cuadro de Sangolquí contó con el respaldo de 35.000 aficionados que coparon el estadio Atahualpa. Su dirigencia decidió donar la taquilla para los damnificados del terremoto del 16 de abril pasado, por lo que se vivió una jornada cívica. Muchos hinchas flamearon orgullosos la Tricolor.
Lo mismo sucedió con lo recaudado (181.000 dólares) en el juego contra River Plate, de Argentina, por octavos de final.
El Independiente pasó más de un susto en el primer tiempo. El conjunto mexicano fue el primero en arrimarse con peligro al arco de Librado Azcona. La más clara fue desperdiciada por Matías Britos. El delantero uruguayo no podía creer haber fallado solo con todo el marco a su disposición, se lamentó llevándose las manos al rostro.
El equipo ecuatoriano tenía inconvenientes para pisar el área rival.
En esos momentos complicados apareció la capacidad goleadora de José Angulo para liquidar el pleito en 14 minutos. El joven atacante, de 22 años, pudo anotar un tercer tanto, pero el poste se lo negó.
El ecuatoriano Fidel Martínez, que había ingresado hace unos minutos, logró el descuento para Pumas.