El Idolo con numeros de campeon

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El Idolo con numeros de campeon

Aún faltan seis fechas (a Barcelona siete por el diferido ante El Nacional) para el cierre del campeonato ecuatoriano, pero el equipo que dirige el charrúa Guillermo Almada se alza como el principal candidato para levantar el título en diciembre.

Los de Guillermo Almada se alzan como el principal candidato para levantar el título en diciembre.

Aún faltan seis fechas (a Barcelona siete por el diferido ante El Nacional) para el cierre del campeonato ecuatoriano, pero el equipo que dirige el charrúa Guillermo Almada se alza como el principal candidato para levantar el título en diciembre.

Es que la campaña que firma por ahora el Ídolo del Astillero es mejor que la de 1997 y 2012, cuando los toreros alzaron el trofeo 13 y 14 de su historia futbolística.

Desde la firmeza como dueño de casa, la cantidad de goles que han gestado, el estilo de juego, la jerarquía en partidos definitorios hacen del actual Barcelona más poderoso -en cifras, al menos- que ese en el que Marco Antonio Etcheverry, Marcelo ‘Pepo’ Morales y hasta el mismo José Francisco Cevallos (actual presidente del club) jugaron.

En comparación al del 2012, Barcelona no podía perder a tres futbolistas: Damián Díaz, Narciso Mina y Michael Arroyo, en su ausencia los amarillos tenían dificultades sumar de local o visita, mientras que hoy puede faltar cualquiera, en ofensiva o defensa, y Almada coloca a uno que cumple.

El campeón con Gustavo Costas tenía una forma muy particular de jugar. Esperaba y a la hora de contraatacar tenía revulsivos letales. Era mucho más cauteloso que el de Almada, quien sí obliga a que la recuperación inicie con sus atacantes y extremos, en el área del rival.

La campaña de 1997 tuvo una derrota en casa, contra El Nacional. En 2012, tuvo dos: con los ‘puros criollos’ y Técnico Universitario.

Los dirigidos por Almada van por los números del campeón en 1995, que tuvo entre sus principales figuras a Carlos Alejandro Alfaro Moreno (actual vicepresidente deportivo del club). Ese plantel logró 29 triunfos, anotó 98 goles y sumó 101 puntos en 50 cotejos.

Claves para alcanzar estas cifras

1. Imbatible en su escenario

Con respecto a los otros planteles de Barcelona (1997 y 2012), este ha convertido del Monumental un fortín inquebrantable. No han caído en toda la temporada y ha goleado a rivales importantes. Los mejores partidos los ha hecho en casa.

2. Todos anotan, no solo uno

Barcelona ha celebrado 81 goles de lo que va en la temporada 2016. Si bien Jonatan Álvez es el abanderado, todos aportan a la hora de convertir. Pedro Velasco (defensor) abrió la ruta en el último duelo ante el Delfín mantense.

3. Suplentes de gran nivel

El Barcelona de Guillermo Almada ha demostrado que no es dependiente de ningún futbolista. Ha tenido ausencias sensibles durante todo el torneo, sin embargo, quien sea que ingrese a suplir, no trastoca el funcionamiento del equipo amarillo.

4. Respetar el proceso

Por como terminó Barcelona la temporada pasada, Almada no era el DT que los hinchas querían, pero la dirigencia respaldó el plan del uruguayo y hoy, junto a una base de futbolistas, tienen al Ídolo muy cerca de la estrella 15.

Luto en el pórtico amarillo, Ansaldo atajó su último partido

n El 3 de julio la dirigencia de Barcelona invitó al exportero histórico del club, Pablo Ansaldo a recibir un homenaje, en un estadio totalmente amarillo, por su entrega en el arco del club canario en la década de los 60.

Casi cuatro meses después, Ansaldo, con 81 años, partió a una mejor vida luego de que se confirmara su deceso en la madrugada de ayer, por un infarto cerebral.

‘El Gato’, como se lo apodó por sus grandes atajadas, permaneció varios meses internado en una clínica de Guayaquil, donde sufrió un derrame cerebral.

La familia del legendario portero amarillo, junto a la institución canaria, hizo campañas para ayudarlo, sin embargo, esta vez no pudo ganar el partido.

Campeón tres veces con el Ídolo del Astillero (1960, 1963 y 1966), Ansaldo fue el primer portero en atajar un penal en el torneo nacional, en tiempos en los que los guardametas no usaban guantes.

Sus grandes actuaciones lo llevaron a defender a la selección ecuatoriana de fútbol en las eliminatorias al Mundial de 1966 en Inglaterra, donde atajó 23 partidos.