Humanistas del siglo XXI

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Humanistas del siglo XXI

Al puro estilo del tristemente célebre ex fiscal general, quien de la manera más audaz e insultando a la inteligencia de los ecuatorianos tuvo la osadía de decir que “el hecho de que haya comprado un boleto de avión, que esté con toda su familia en el aeropuerto, que tenga todas las maletas listas para embarcar, que se enfile hacia los controles de migración, no quiere decir que vaya a viajar”.

Esta peculiar forma de torcer la realidad, pretendiendo camuflarla con argumentos que riñen los hechos, siguen en el ADN de ciertos miembros del partido correísta. Ahora fue el turno de una de sus asambleístas, que sostuvo que el hecho de que haya ido a la cárcel a visitar a una testigo clave para el caso penal que enfrenta su patrón, sin el conocimiento de los abogados de la parte acusadora, sin que sepa ninguna autoridad judicial, fue por lo preocupada que estaba por el estado de la detenida. Esta asambleísta insiste en que, en ningún caso, la visita tuvo la intención de presionar o convencer de que ella les dé diciendo lo que les conviene para que Vicentito no salga trasquilado; que su noble intención fue la de cerciorarse de que la detenida no esté pasando malos ratos en el centro de rehabilitación social donde se encuentra. Bastante ocupada debe estar esta humanista del siglo XXI visitando al resto de detenidos en el Ecuador, que con seguridad no la están pasando precioso.

Algunos asambleístas han hecho noticia en los últimos días en nuestro país, pero lastimosamente, no por sus acertadas gestiones en la Asamblea Nacional, sino por los escándalos bochornosos de tinte penal que han perpetrado. La Asamblea Nacional debe poner mano firme ante todos estos actos y tomar sanciones ejemplarizadoras contra los responsables. Si no efectúan la depuración de estos malos elementos a su interior, el resto de sus miembros quedarán dentro del mismo saco, marcados como encubridores y solapadores de hechos ilegales e irregulares. Luego no se quejen de por qué la ciudadanía cree cada vez menos en los políticos y las organizaciones que conforman