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Hierro y azucar, nuevos aliados de la celulitis

Ya sabemos que no es solo problema de quien tiene exceso de peso. La celulitis es un mal que padece el 90 % de las mujeres, y que afecta a los hombres en menor proporción. Hoy en día lo nuevo es que a los cuatro tipos conocidos se suman otros dos: por glicación (la causa es el azúcar) y por exceso de hierro.
Estos nuevos hallazgos de la ciencia no afectan mayormente a las consumidoras, pero sí al universo cosmético y estético, en el que se ha debido actualizar protocolos e invertir en patentes para combatir esos otros espectros. Dos nuevas denominaciones se agregan a la bibliografía médico-estética.
Son los nuevos ‘cucos’
El azúcar y el hierro son los nuevos enemigos de la apariencia de la piel. Nicholas Perricone, famoso dermatólogo, padre de la teoría de la inflamación (como causa del envejecimiento), no se cansa de repetir: “El azúcar es el enemigo natural del colágeno. Y el envejecimiento es producto del proceso de la glicación”. Los carbohidratos de alto índice glucémico y el azúcar, que se convierten rápido en glucosa al entrar en sangre, provocan la reacción llamada glicación, en la que las moléculas de azúcar en exceso se adhieren a las fibras de colágeno, haciéndolas perder fuerza y flexibilidad y volviendo a la piel vulnerable a la flacidez.
Según un estudio publicado por Pasquale Motolose en The European Journal of Aesthetic Medicine and Dermatology, otra causa de la celulitis que hasta hace poco no se había observado es la acumulación de trazas de hierro y dehemosiderina (forma altamente insoluble de almacenamiento del mineral) en el tejido graso. Este metal tóxico está directamente asociado con la degeneración de los tejidos que se produce en la celulitis. Su presencia, que es más alta en las zonas de mayor alteración del tejido fibroso, degenera el tejido y provoca inflamación crónica y acidez. El hierro va ejerciendo, gradual y continuamente, su acción tóxica en el tejido adiposo subcutáneo y desencadena procesos que llevan a la celulitis.
Alivio a la generada por hierro
Partiendo de estos descubrimientos, se creó la nueva fórmula médica Alidya, el primer agente que actúa como quelante del hierro, lo neutraliza y disuelve, de tal forma que el organismo sea capaz de eliminarlo. Además, produce un efecto de alcalinización por el que se neutraliza y compensa el anterior proceso de acidosis. Así, se normaliza la función fisiológica de los adipocitos del tejido adiposo subcutáneo. El cirujano José Vicente Lajo Plaza utiliza esta fórmula a través de la mesoterapia. Y otras muchas de las cremas que se encuentran en el mercado embellecen las capas más superficiales de la piel. Eso sí: la proeza no se obra en dos meses en ningún caso ni peso.
Medidas
Los centros de estética ya introducen terapias anticelulíticas basadas en la teoría de la glicación. Gema Cabañero, directora de un centro estético en Madrid, diseñó el protocolo: radiofrecuencia fraccionada de alta penetrabilidad, que fomenta la creación de nuevo colágeno y reorganiza estructuralmente el existente afectado por la glicación, hasta en capas más internas de la dermis.
Qué es
María Amaro, directora médica de la clínica madrileña de nutrición, belleza y salud Feel Good, dice que la celulitis se produce como efecto de una hipertrofia de células adiposas de la epidermis, provocada por un desbalance entre la capacidad de generar grasa y la de eliminarla. Así, las células acumulan más grasa de la que eliminan, endureciendo las fibras de colágeno y aumentando la retención de agua y de toxinas.
Otros métodos
El doctor Ángel Luis Sierra, de la clínica Londres, dice que no se debe confundir flacidez con celulitis. “Tienen origen distinto” y el tratamiento es diferente.
“Es normal que la celulitis se acompañe de flacidez. El peso de los líquidos retenidos en la zona afectada y el tejido graso acumulado hacen que la piel ceda y se suelte”, explica Sierra.
Él recomienda la Intraipoterapia con Aqualyx para combatirla, pues “diluye la grasa localizada, infiltrando una solución microgelatinosa acuosa y reabsorbible que elimina los acúmulos grasos”. Esta terapia es efectiva en papada, ‘cartucheras’, rodillas, antebrazos y caderas. Aconseja la mesoterapia, la cavitación, técnica que aplica ultrasonidos de baja frecuencia, o el método Indiba, cuya corriente de alta frecuencia sube la temperatura del tejido, estimula su regeneración, aumenta el riego sanguíneo y reafirma.
Aparatos
Endymion
Radiofrecuencia bipolar de alta penetrabilidad. La capacidad de Endymion radica en que crea tres arcos de radiofrecuencia, cada uno de capacidad más penetrante, que permite una eficacia de tratamiento de hasta 10 mm, calen-tar en profundidad y depositar una alta cantidad de energía que produce la reestructuración de las fibras elásticas dérmicas, al tiempo que induce la destrucción de adipocitos por efecto térmico directo. Es ideal para celulitis asociada con flacidez, en la cara interna de brazos y muslos y la cara anterior de muslos. El número ideal de sesiones es 12. Y se puede combinar con sesiones alternas de carboxiterapia e infiltraciones de silicio orgánico, que potencian sus efectos.
SmoothShape.
Tratamiento basado en el concepto de Photomology, que trata la grasa subcutánea y la celulitis combinando dinámicamente energía en forma de láser y luz con un suave masaje estimulador. La luz es absorbida preferentemente por los adipocitos e induce la fluidificación de la grasa y produce cambios en la membrana de los adipocitos, para facilitar la evacuación de la grasa al espacio intersticial. Esta luz estimula la producción de colágeno y mejora la circulación sanguínea y linfática. Resultados en 10 o 20 sesiones. Es combinable con carboxiterapia o mesoterapia. Es adecuado en celulitis no severa y extensión en superficies importantes como muslos (caras posterior, externa y anterior) y en glúteos.
VelaShape.
En correcciones localizadas aprovecha la sinergia de la emisión combinada de radiofrecuencia bipolar con luz infrarroja y vacumterapia y trata áreas afectadas discretamente que causan una ligera deformidad. Favorece el metabolismo de la grasa y mejora la microcirculación y la textura de la piel.
Laserlipólisis.
No es una técnica diseñada para tratar la ‘piel de naranja’, pero da resultados en casos de celulitis flácida asociada a lipodistrofia en la misma zona. Permite destruir el acúmulo graso mediante la introducción de una fibra óptica en el propio tejido graso y eliminar la grasa que absorbe la emisión del láser. La segunda fase mejora la celulitis gracias al Skin Thingthening en la cara basal de la dermis, aplicando distinta emisión láser que contrae de inmediato la piel y genera nuevas fibras de colágeno y elásticas que permiten la readaptación de la piel al nuevo volumen reducido, mejorando la textura de la misma en un acto único.