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Diario Expreso Ecuador

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Golpe “blanco” institucional

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Parecería que los brasileños quisieran emular a los ecuatorianos en materia de destitución (le dicen, “impeachment”) de presidentes, que entre 1996 y 2005 removieron a tres mandatarios de manera inconstitucional, provocando golpes de Estado “blancos”, conservando formalmente el “orden” constitucional como una carta de papel. Igual le pasa a la presidenta Dilma Rousseff, a quien una mayoría absoluta de legisladores de la Cámara de diputados acaba de sancionar con la destitución en una votación circense y folclórica, justificando sus votos en nombre de Dios, la familia ... Ahora la Cámara del Senado continúa con el proceso.

Los antecedentes de este írrito juicio político son: primero, la aquiescencia y apoyo de la presidenta al procurador, Fiscalía y Policía Federal para las investigaciones de la “Operación Lava-Jato”, que indaga las relaciones y manipulación de las grandes empresas y consultoras por medio de la financiación ilegal a la política, a través del otorgamiento de contratos estatales sobrefacturados.

Segundo: hasta el momento los medios de comunicación nacionales, que han jugado un papel protagónico de acusadores-jueces, no han podido reseñar y comprobar alguna asociación de la mandataria con delitos de corrupción. Este hecho lo destaca siempre la prensa internacional, como el editorial del 19 de abril de El País de España.

Tercero, el Congreso ha acumulado crecientes acusaciones de corrupción. Señala Transparencia Brasil que 273 (53,7 %) parlamentarios de la Cámara de Representantes tienen cuentas pendientes con la justicia. En estos días su presidente, Eduardo Cunha, principal acusador de Dilma, fue destituido por el Tribunal Supremo Federal (STF) por cargos de corrupción comprobados.

Cuarto, la acusación a la presidenta se refiere a cuestiones con el presupuesto del 2015 como un delito administrativo, “a pesar que desde siempre es una rutina en la administración pública”, según los especialistas.

He aquí una de las fallas de la democracia que hay que corregir, contra la ilegalidad.

colaboradores@granasa.com.ec

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