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Un gobierno... ambiguo
Es posible que en la presente semana (ojalá no sea para recordarnos en vivo y en directo la Pasión de Cristo y terminemos crucificados pero sin chance de resurrección), se tomen medidas destinadas a reactivar la economía. Se espera que sean moderadas y desarrolladas poco a poco. Hasta rebaja de impuestos se vislumbra, de modo de estimular las inversiones y generar empleo. Eso iría contra la ortodoxia tradicional, pero pareciera que hay ganas de cambiar lo aparentemente ideológico por lo práctico, por lo que funciona, aunque vaya en contra de lo antes sostenido. Ya ven lo que está pasando en cuanto al comercio internacional. China lo promueve. Estados Unidos lo restringe.
Mientras tanto, si se proclama respetar, y se promueve hacerlo, la libre expresión del pensamiento, ¿por qué no se dan los pasos conducentes a reformar la denominada Ley Mordaza? ¿Será que se necesita contar con ella para mantener bajo control a la oposición que puede surgir luego de esas medidas? Deseo estar totalmente equivocado en esa apreciación, pero entonces, ¿por qué no se anota el Gobierno el porotazo de reformar una ley que a nadie le sirve tal como está concebida a la fecha?
Igual ocurre en el tema de la tabla de las drogas para consumo personal. Sin cambiar el hecho ampliamente asumido de que las adicciones son una patología que debe ser concebida como un problema de salud pública, ¿por qué no se reforma una tabla que ha fomentado el microtráfico? ¿Qué es lo que espera lograr manteniéndola intocada?
Igual pregunta cabe en cuanto a la situación que sufre Venezuela. ¿Por qué se mantienen dos voces respecto al gobierno de Maduro? Pareciera que es tiempo de tomar una clara posición en defensa de las libertades del pueblo que contribuyó a darnos la nuestra. La postura internacional siempre ha sido definida en favor de las libertades y no cabe ir a hacer un papelón en la próxima cumbre de Lima.
Por el estilo, ¿por qué no ingresamos a la Alianza del Pacífico? ¿Por qué seguimos en la ALBA y tenemos un monumento a Kirchner en plena línea equinoccial, como si la impudicia lo mereciera? Ya va a ser un año.