Frickson erazo: “No queria hacer el ridiculo en la Tri”

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Frickson erazo: “No queria hacer el ridiculo en la Tri”

El zaguero superó su lesión, sueña con volver a la selección y anhela retirarse en Barcelona.

Frickson Erazo es un futbolista profesional ecuatoriano que se desempeña como zaguero central en el Atlético Mineiro de Brasil.

Con el sello de elegancia que lo define y una energía positiva que contagia, el defensor ecuatoriano Frickson Erazo habló con EXPRESO de su agasajo anual en Esmeraldas (Métele un gol a la pobreza), de cómo superó su traumática lesión, del dolor de ver a la Tri sin mundial y de la alegría de volver a su casa: Barcelona.

- ¿Extraña vestir la camiseta de la selección ecuatoriana?

-(Suspira) Tengo muchas ganas. Solo pienso en ese momento de ponerme de nuevo la camiseta y cantar el himno nacional, sería la alegría más grande.

- De estar cerca de Rusia, la selección se quedó sin nada.

-Me dolió muchísimo ver a Panamá clasificar y a Ecuador no. Es el sentimiento general, porque hay un gran nivel de jugadores. Pero hay que aprender de los errores y pensar en el proceso que se viene.

- Fue parte de la Tricolor imbatible, la de los 12 puntos, luego se esfumó, ¿qué pasó?

-El tema de mi lesión fue complicadísimo, hubo partidos que jugué sobre la base del dolor y me estaba haciendo daño a mí mismo, no podía ni caminar. Pasó por mi cabeza el retiro y dije hasta aquí llego, los dolores eran insoportables. No podía caminar, entrenar, bajar escaleras, subí de peso, estaba frustrado hasta que dije hasta aquí llego.

- ¿Qué le dijo el entonces DT, Gustavo Quinteros?

-Yo conversaba mucho con él y me preguntaba cómo estaba e iba evolucionando. Yo le decía la verdad, que quería estar, pero no quería hacer el ridículo, fui muy sincero.

- ¿Cuál fue el secreto para la recuperación?

-Esa es la parte bonita de la historia. Empecé a bajar de peso, como ocho kilos, hacía fortalecimiento en el gimnasio y de apoco el dolor fue cediendo, en todo ese proceso pasaron 8 meses, pero igual me dolía y no sabia por qué, ahí fue que viajé a Esmeraldas donde mi mamá (ríe). Le dije “mami voy”, estuvo con ella cuatro días y ella me mimó, me tocaba la rodilla, me ponía hielo, me decía que tenga fe que iba a mejorar. Volví a Brasil y sentí los cambios. Me sentía sano y ya podía entrenar.

- ¿Cómo es tu relación actual con Atlético Mineiro?

- Tengo una relación increíble con la dirigencia, me quedan dos años de contrato, y obviamente mi meta es volver a la Tri. Si veo que no tengo la posibilidad de ser estelar en el club pediré ir a otro club de Brasil, México o por qué no, Ecuador.

- ¿No llegó alguna propuesta para volver este año a Barcelona?

-Siempre hay, siento que Barcelona es mi casa, pero siempre voy a querer volver en mi mejor momento. Físicamente, mentalmente, hoy me siento así, en todos sentidos: sano y con mucha hambre.

- ¿Por qué al jugador ecuatoriano le cuesta brillar en Brasil?

- El nivel es altísimo, pero es más la adaptación, el idioma, saber que no está la familia cerca, porque los primeros meses vas solo. La lengua la sufrí mucho, la gastronomía no tanto porque es casi similar, solo no están los patacones (ríe), cuando vengo me tiro de cabeza a los bolones, tigrillo, todo.

- Estuvo en el estadio contra Gremio, ¿qué sensaciones le dejó el juego y su vuelta al Monumental?

-Los 90 minutos los viví con muchísima tensión, me sentí impotente por ver como Gremio llegaba pocas veces y las concretaba. Barcelona mejoró en el segundo tiempo, no pudimos concretar las opciones claras que tuvimos y ahí se complico. Estaba muy triste. Ahora, volver al Monumental es... sentí muchas cosas, inexplicable. Estuve en la cancha el día previo al juego en el entrenamiento y Pepe Pancho (José Francisco Cevallos, presidente de Barcelona) me dijo que me ponga los pupos, Almada igual.

- ¿Tiene una relación con Almada?

-Conversamos siempre, me decía “ponte los zapatos, yo estoy haciendo fuerzas para que vengas, pero también ayúdame un poco”. Es un tipazo, antes de que llegara esta dirigencia era desacreditado porque no trabajaba en armonía. Se lo ve feliz, contento, la familia está tranquila aquí y eso se necesita para trabajar bien.

- Le quedan algunos años, pero ¿ha pensado dónde retirarse?

-En Barcelona. No hay más.

- ¿Y post-Barcelona, postretiro?

-Quiero terminar una carrera universitaria, el tema del fútbol no te da mucho tiempo para los libros por los viajes, pero estaba pensando en Derecho, no sé si Negocios Internacionales, por qué no Periodismo Deportivo, aunque prefiero dar una opinión a salir en televisión, pero ya veremos.