
La Fiscalia emite un protocolo para la entrega de informacion a la prensa
Se busca precautelar la reserva de las investigaciones a escala nacional.
A través de un protocolo de vocería de medios, que dio a conocer hoy jueves, la Fiscalía General del Estado estableció un protocolo para sus funcionarios con políticas de vocería y entrevistas con medios de comunicación. Según el organismo, con ellos se busca “precautelar la reserva de las investigaciones a escala nacional”.
El documento señala que la vocera oficial de la institución es la fiscal general del Estado, Diana Salazar, y que en cada provincia, el único vocero oficial autorizado para dar declaraciones es el fiscal provincial o su delegado.
“En consecuencia, ningún otro funcionario o servidor está autorizado a dar declaraciones a medios de comunicación o a periodistas sobre operativos, investigaciones previas, asuntos de interés institucional o similares”, menciona el protocolo.
Asimismo, se determina que si un funcionario de la Fiscalía fuese abordado de manera imprevista por un medio de comunicación, entidad, periodista o persona en general, “deberá excusarse de brindar declaraciones, criterios y comentarios, y solo en casos excepcionales, podrá referirse únicamente a la información que sea de dominio público, sin emitir juicios de valor”.
Solo la fiscal general, por delegación expresa, autorizará a quien considere pertinente para que brinde declaraciones a los medios de comunicación sobre temas específicos, en tiempos establecidos, precisa el documento.
El protocolo refiere que los fiscales, secretarios, asistentes y demás funcionarios de la Fiscalía no están autorizados para difundir a los medios fotos de documentos a través de servicios de mensajes por celular.
El organismo de control destaca que el objetivo del documento es “normar el flujo de información desde cualquier instancia de la Fiscalía General con la finalidad de garantizar una comunicación institucional clara, precisa y pertinente, y evitar imprecisiones, subjetividades o similares que puedan perjudicar el curso de cualquier proceso o afectar la imagen de la institución”.