Fernando Naranjo: “Mi vision de la Casa de la Cultura es provincial”

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Fernando Naranjo: “Mi vision de la Casa de la Cultura es provincial”

Naranjo dialoga con EXPRESO sobre el cargo que asume, tras ganar unas elecciones que estuvieran marcadas por la aplicación del nuevo RUAC.

Es el presidente electo de la Casa de la Cultura del Guayas. Guayaquileño (1954),  es pintor, ilustrador y escritor, además de arquitecto y constructor. Ha sido director provincial de Cultura.

Cuadros de diferentes temas, técnicas y materiales, de su faceta de artista, se esparcen por su oficina profesional de arquitecto. Allí dialoga con EXPRESO sobre el cargo que asumirá mañana, tras ganar unas elecciones que estuvieran marcadas por la aplicación del nuevo Registro Único de Artistas y Gestores Culturales (RUAC). Una herramienta que permite el registro voluntario de personas cuya actividad económica u oficio se desarrolla en el campo de la cultura y las artes. Y que también votaron.

- Usted es arquitecto, pintor, ilustrador, escritor. Y ahora también administrador.

- Bueno, la vida a veces nos depara casi sin querer una serie de posibilidades de acción que ni siquiera están en los cálculos de uno y termina aprendiendo. Yo soy arquitecto, constructor, entonces debo tener muy claro lo que significa planificar en el tiempo y en el recurso. Obtener una optimización del personal y del dinero. Y hacer que las cosas se terminen a tiempo y bien hechas.

- Estas elecciones tuvieron polémica por el RUAC, un trámite judicial, y varios candidatos que alcanzaron una importante votación, lo que pudiera significar que hay una división de los artistas. ¿Su principal tarea será unificarlos?

- Este asunto del RUAC ha sido para mí muy interesante. Cuando supe que el RUAC iba a ser elector, dentro de la planificación de las casas de la cultura, a mí no me pareció una mala idea, porque la visión que tengo de la Casa de la Cultura es una visión provincial. Puede ser que en el pasado, cuando se concibió la institución, la cultura era muy urbana. Las sedes quedaban en las cabeceras provinciales. (...) Ahora hay sectores de la cultura que se quejan de la invisibilización, porque el principal problema de eso es que los recursos no llegan. Tienes que pelear por ellos, pero si las instancias culturales te convierten en invisible, ni siquiera tienes esa posibilidad. Ahora, no me quejo del concepto que se ha venido manejando de la Casa de la Cultura del Guayas.

- ¿Cuál es la importancia cultural que ve en el resto de la provincia?

- Por ejemplo, que se pierda la memoria social. Esto no abarca solo aspectos literarios, musicales, de lenguaje - que ya es un problema que se pierda: a veces nos burlamos de la forma de hablar de la gente del campo-. (...) Hablamos de las artes, ¿pero y las otras cosas? Cómo se hacen las casas de madera, es una cosa que se va perdiendo. Y eso tiene cosas hermosísimas. Por ejemplo, la historia de los carpinteros de ribera. Esos saberes, esa memoria social está allá, esperando que alguien la registre, la sistematice, la difunda y que se la aplique.

- ¿Es decir, una visión de la cultura más amplia, del Guayas y no solo de Guayaquil?

- Así es. Yo quisiera estar en todos los cantones. Y ni siquiera en las cabeceras cantonales, sino también en las parroquias, en los recintos. Hay muchas cosas por rescatar. Y no lo hemos hecho en este tiempo, entre otras cosas, porque las alianzas que la Casa de la Cultura puede hacer con los agentes culturales, no han prosperado. Porque no ha habido una forma de enlazar estos intereses.

- Su afán es rescatar la parte cultural de toda la provincia y eso tiene que ver con recursos. Una de sus propuestas de campaña era generar recursos propios, adicionales a las asignaciones que recibe la entidad. ¿Qué ideas concretas tiene?

- Con alianzas con los GAD cantonales. De entrada sabemos que Ban Ecuador, el BEDE, tienen líneas de crédito para todo aspecto productivo de la sociedad. Lo que sucede es que la cultura no tiene una tipificación dentro de sus parámetros. No es que el actor o gestor cultural no es sujeto de crédito: ni siquiera el ámbito en que se mueve es sujeto de crédito. Entonces, hay que crear ese esquema en que pueda decir, ‘A ver, nosotros podemos dar crédito dentro de estas líneas de trabajo’, porque definitivamente no hay trabajo más productivo que el de la cultura. Y es un trabajo sacrificado, abnegado que se lo ha venido haciendo en solitario. Entonces, creo que es una forma muy sencilla de hallar recursos aparte de las que por obligación, y vamos a pelear por eso también, el Estado debe dar.

- ¿Es decir, créditos para los artistas, más que para la Casa de la Cultura?

- Esas alianzas no son tanto para la Casa de la Cultura, son para los trabajadores de la cultura. Si dentro de los presupuestos que manejan los GAD municipales hay un rubro para defensa, fomento y divulgación del patrimonio cultural de la comunidad, entonces vamos allá y les decimos ‘La Casa de la Cultura tiene secciones de Historia y Geografía, Literatura, Rescate del ambiente’, de tal manera que esa tarea esté a cargo de actores y gestores culturales del territorio. ¿Qué vamos a lograr con eso? Que tengan ingresos más altos y más periódicos.