El jueves, la Iglesia resumió en ocho puntos las “realidades apremiantes” que deben tener en cuenta los ecuatorianos antes de votar.

Fausto Travez: “No voten nulo o blanco. Decidan por alguien, pero con conciencia”

El jueves, la Iglesia resumió en ocho puntos las “realidades apremiantes” que deben tener en cuenta los ecuatorianos antes de votar. Su Carta Pastoral aborda, entre otros, la pobreza, la corrupción o los intentos por dividir a organizaciones como las i

El jueves, la Iglesia resumió en ocho puntos las “realidades apremiantes” que deben tener en cuenta los ecuatorianos antes de votar. Su Carta Pastoral aborda, entre otros, la pobreza, la corrupción o los intentos por dividir a organizaciones como las indígenas con fines políticos.

Prefiere no ahondar en temas polémicos. El arzobispo de Quito y presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana defiende la Carta Pastoral emitida por los obispos, a casi un mes de las elecciones del 19 de febrero. En diálogo con EXPRESO dice que, lo que ahí se expresa, no tiene ninguna intencionalidad política, pero reconoce que a más de uno le podrían molestar los postulados expuestos.

- ¿Cuánto tiempo le tomó a la Iglesia elaborar la carta?

- Fue un proceso de varios meses. Se conformó una comisión que estaba en constantes consultas y, finalmente, nos reunimos en consejo directivo para pulir y aprobar el texto que presentamos al país.

- Los temas que ahí se abordan son similares a los que varios sectores critican del actual Gobierno, ¿no temen que se convierta en un documento político?

- Es verdad. Muchos se han confundido pensando que la Carta tiene un direccionamiento. Incluso he visto que personas bien informadas han rechazado el documento a raíz de su publicación. El mensaje que hicimos no es de política partidista, pero los religiosos, los sacerdotes, la Iglesia tienen una obligación de dirigir conciencias y el voto es un ejercicio de conciencia. Una orientación es necesaria en todo momento.

- Pero estamos en un Estado laico, los ciudadanos pueden tomar decisiones sin la orientación de la Iglesia.

- Algunos creen que país laico es igual a país ateo y no es así. Laico significa también respetar la libertad religiosa y tenemos la obligación y el derecho de iluminar las mentes de los ecuatorianos, católicos en su mayoría. Y, para eso, se necesita hacer un análisis de la realidad concreta de lo que estamos viendo y en dónde estamos viviendo.

- Hay un exhorto a hacer “un ejercicio honesto del poder”. ¿La Iglesia siente que eso se ha perdido en el país?

- Es una obligación de la Iglesia hacer ese exhorto al Gobierno que llegue y a las autoridades que sean electas. Todo lo que ahí decimos es de orientación, no busca generar polémica ni abrir una ventana para el conflicto. Sí puede ser que a algunos les moleste lo que dice la Carta porque les toca de alguna manera, pero no estamos diciendo es para usted o usted. Es como si dijéramos que no hay que robar y los ladrones se me enojan y me dicen, oiga, ¿por qué usted habla en contra de nosotros? Yo les diría, ni siquiera los he nombrado.

- La Carta dice: “La corrupción deja en evidencia la falta de control y fiscalización de las diversas instituciones”. ¿Se refieren a los casos Petroecuador y Odebrecht?

- No podemos decir que este postulado esté concretamente relacionado al caso de Ecuador. Esto está pasando en muchos países, vaya a cualquier lugar y va a ver que hay algo que está mal hecho. Monseñor Julio Parrilla, arzobispo de Riobamba, que fue el encargado de este tema, dice claramente: ‘a nadie le gusta que el dinero ganado con el esfuerzo de todos se lo lleve uno, mientras se ve tanto pobre por acá’. Pero esta no es una acusación, es una orientación.

- ¿A la Iglesia le preocupan la pobreza y el desempleo o cree que las cifras no son alarmantes, como dice el Gobierno?

- Es preocupante. No solo en Ecuador porque es un problema que afecta a toda América Latina. Por eso, es necesario crear fuentes de trabajo, porque un país que produce, progresa, un país que no lo hace se queda estancado.

- ¿Y por eso también hacen un llamado para que se respete la iniciativa privada y no sea reemplazada por el Estado?

- Eso es fundamental y, para eso, es importante el diálogo entre autoridades y emprendedores privados. Siempre exigiendo que se cumpla con lo que dicen las leyes. Que no se hagan las cosas al apuro o sin concursos, porque eso nos hace pensar que hay algo escondido y eso no queremos ni como ciudadanos, ni como directores de conciencia.

- En la campaña se incluyen temas como el derecho al aborto y se habla de implantar la pena de muerte, ¿cuál es la postura de los obispos?

- Algunos piensan que la Iglesia católica está inventando eso. Pero es ley natural y está escrita en todas las constituciones del mundo: que se respete la vida, desde su concepción hasta la muerte natural, no quitar la vida a un inocente que no puede defenderse. Tampoco estamos de acuerdo con la pena de muerte porque todos los seres humanos tienen derecho a rectificar. El aborto, la pena de muerte, la delincuencia, son cosas que hay que prevenir.

- Luego del entredicho Iglesia-Gobierno, en 2015, ¿cómo están las relaciones?

- Excelentes, nos llevamos bien y constantemente estamos entablando canales de diálogo. Además, Rafael Correa tiene a su amigo, monseñor Alberto Luna Tobar, aquí mismo, en la Casa Sacerdotal de la Armenia, en donde yo vivo. Él viene a visitarlo en Navidad. Hemos podido conversar de forma muy informal, sin necesidad de hablar de política, temas concretos o personales.

- ¿Desde el Gobierno no le han hecho alguna observación a la Carta Pastoral?

- Ninguna oficialmente. Queremos que se entienda que esta no es la primera Carta que emitimos previo a un proceso electoral. Lo hemos hecho desde hace 40 años porque es una obligación del episcopado pronunciarse. Sabemos que vendrán más críticas, pero nuestra intención no es hacer daño a nadie, solo queremos aportar al país con esta reflexión.

- ¿Usted ya tiene definido por quién votará?

- Lo tengo decidido desde el principio porque es mi conciencia la que me dicta. Y ese es el llamado a los ecuatorianos a que no se abstengan, no voten nulo o blanco. Decidan por alguien pero con conciencia.

- En otro tema ¿hubo errores en la forma en la que se intentó retirar la cruz de la Catedral de Guayaquil durante los trabajos de remodelación?

- Definitivamente salió mal y hay una profunda preocupación del arzobispo Luis Cabrera porque el párroco, que estaba encargado de este aspecto, no pidió los permisos correspondientes al Municipio de Guayaquil. Pienso que el párroco estuvo mal asesorado y no dimensionó la magnitud de ese trabajo.

- ¿Aplicarán correctivos para que eventos así no vuelvan a suceder en bienes patrimoniales?

- Los hay, pero todos conocemos que ningún sacerdote puede actuar sin la autorización del arzobispo y luego de las autoridades encargadas del patrimonio. Imagínese que a alguien se le ocurra, por ejemplo, blanquear la iglesia de San Francisco, en Quito, sin consultar. Tocaría cambiarlo o mandarlo a un manicomio.

- ¿El resto del patrimonio de la iglesia no corre riesgos como la cruz?

- En eso hay que ser agradecidos con el Gobierno central, los municipios y las entidades encargadas de los bienes patrimoniales que nos ayudan mucho en el mantenimiento de la infraestructura.