Europa, en el medio
Votan hoy los europeos un nuevo Parlamento, que, además de renovar la composición de las instituciones europeas, tendrá en su mano definir cómo se lidiará en adelante entre la pugna transoceánica de gigantes. Frente al imprevisible Donald Trump, en Estados Unidos, al reivindicativo gobierno de China y al reposicionamiento de potencias como Rusia o Irán, la diplomacia europea sigue manteniendo ese aroma de estabilidad y temple.
Pero su misma naturaleza está en juego este domingo, en unas elecciones donde los partidos ultraderechistas ya no son una novedad ni un exponente de la nueva política.
Los europeos han consolidado en sus instituciones, a través de elecciones nacionales de los últimos 10 años, a movimientos que exacerban determinados sentimientos de la ciudadanía. La fórmula ha funcionado al interior de los países, al menos, en cuanto a representatividad se refiere. Y hoy, Europa debe pasar el mismo examen y, a partir de mañana, empezar a redefinir su posición y su saber estar en delicados temas ajenos, como Venezuela, el cambio climático o la guerra comercial, pero también en los internos, con el culebrón del brexit aún sin papeles de divorcio y la crisis migratoria sin solución.