
La Euro de los chicos
La Eurocopa de Francia será inolvidable para las selecciones que no están acostumbradas a lo más alto. Portugal, su inédito campeón, comanda esta rebelión.
La Eurocopa de Francia será inolvidable para las selecciones que no están acostumbradas a lo más alto. Portugal, su inédito campeón, comanda esta rebelión.
El combinado luso logró un título con tintes de hazaña. Fue ante el anfitrión y sin su principal figura, Cristiano Ronaldo. Él se lesionó a los 25 minutos de la final.
Aun así, a Ronaldo le alcanzó para imponer nuevos registros. Es el primero en anotar en cuatro Eurocopas, igualó el récord del francés Michel Platini (9 goles) y es el que más partidos suma en una fase final continental (21).
Detrás de Portugal están Gales e Islandia. De la mano de Gareth Bale, el combinado galés llegó hasta las semifinales. Islandia también sacudió al torneo tras avanzar a cuartos de final, eliminando a Inglaterra.
Los seguidores de Irlanda del Norte, otro chico, la pasaron muy bien. Clasificaron a los octavos de final y contagiaron a las demás con la canción “Will Grigg is on fire”.
Grigg es delantero. No jugó un solo minuto en la Eurocopa, pero la canción que le compuso un hincha del Wigan, donde juega, se convirtió en el himno desde las gradas. Fue cantada también en bares y calles.
Los hinchas respondieron. En los 51 partidos estuvieron 2’427.303 asistentes, con un promedio de 47.594 por juego.
Aunque no todo fue colorido. Además de la violencia, hubo selecciones que decepcionaron. Bélgica, por ejemplo, segunda en la clasificación mundial, se fue pronto a casa.
En Francia se despidieron cuatro entrenadores: Vicente del Bosque (España), Antonio Conte (Italia), Roy Hodgson (Inglaterra) y Leonid Slutsky (Rusia).
Los goles también quedaron debiendo. Se anotaron 108 con una media de 2,2 por juego.