Actualidad
Estudiar tambien importa

“No tuve padre, me crie con mi abuela en el barrio Garay. Ella me dio el cariño que me faltaba. Siempre luché por salir adelante y por ayudarla.
“Trabajé desde los siete años. Vendí periódicos en la Octava y Portete, lustré zapatos, fui albañil... con eso me compraba los cuadernos.
“Había días en que tenía para comer algo en el recreo, otros que no. Lo que sí hubo siempre fueron ganas de estudiar. Fui escolta en la escuela Arosemena Merino e hice una buena secundaria en el Aguirre Abad.
“Cuando era adolescente también trabajaba. Me las veía para poder cumplir con mis deberes. Por ejemplo, de un cuaderno grande, hacía dos. Así me ahorraba el gasto del otro, pero siempre cumplía...
“El trabajo en la calle es duro. Hay peligros, hay tentaciones, hay falsos amigos... Creo que el secreto de no estancarse está en no abandonar los sueños y hacer todo por hacerlos realidad, pase lo que pase. El estudio también es importante. De hecho, es la única manera de ser útil para la sociedad”.
Jorge Macías trabaja como cocinero desde hace un año en el área de producción de la cocina del Hilton Colón. En esa empresa va a cumplir 14 años. Antes de esa labor, fue pocillero.