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Los escollos que orbitan al ausentismo

La pandemia por la COVID-19 y la falta de incentivo al voto aparecen entre los principales motivos

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Las personas con discapacidad son parte de los grupos vulnerables al coronavirus.ARCHIVO / EXPRESO

Estancado. El porcentaje de ausentismo electoral halló un cómodo promedio del 18 % en los tres comicios anteriores. Pero a diferencia de estos últimos procesos, otros factores rondan las próximas elecciones y pueden provocar que este porcentaje sufra cambios.

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El temor a contagiarse de la COVID-19 es uno de ellos, destacando también el hecho de que la corrupción ha mostrado su cara más cruel, lo que incrementó el desgaste de la clase política y la falta de confianza en las autoridades electas por el voto popular. El reflejo de eso está en que el 79,2 % de los ecuatorianos no cree en la palabra de los asambleístas y el 85 % no confía en el Consejo Nacional Electoral.

Para Paulina Recalde, directora de Perfiles de Opinión, más allá de estos dos factores, cree que otras señales que vienen de los mismos funcionarios públicos, llamados a ser los primeros en alentar el voto, pueden desincentivar el ejercicio del sufragio.

Cita como ejemplo el hecho de que, en medio de los días crudos de la pandemia, se lanzara como propuesta que se elimine para estas próximas elecciones las multas para quienes no sufraguen y el certificado de votación como requisito para trámites personales. “Lo que vemos en este momento preocupa. Varios poderes del Estado no solo que no han dado señales de protección, garantía e incentivo a la participación, sino que parecería que quieren desincentivar el voto”.

Ecuador tiene una tendencia de participación notable... El ecuatoriano en general vota y no tiene que ver con que el voto sea obligatorio, sino más con una vocación.

Paulina Recalde, directora de Perfiles de Opinión.

El analista y consultor político César Luis Barthelotti considera que la pandemia puede convertirse para algunos votantes en una justificación “válida” para no sufragar, maquillando sus verdaderos motivos: la falta de credibilidad de los políticos, el rechazo a la corrupción y el excesivo número de candidatos. “Probablemente el factor más importante que podría pesar en el elector al momento de decidir votar o no, será si hubo o no conexión con los candidatos. Dado que por la pandemia podría eliminarse la sanción por no votar, es probable que solamente acudan quienes están motivados o tienen compromisos”.

El ausentismo es una medición de la apatía política y a la vez la muestra cuantitativa del desgaste de los sistemas y la falta de confianza en ellos. La pandemia será una justificación.

César Luis Barthelotti, analista y consultor político.

Si bien luego perdió peso la propuesta de eliminar la sanción y el certificado de votación como requisito para trámites, la pandemia no deja de ser un factor de cuidado en el CNE. A criterio del vocal electoral Luis Verdesoto, existe la posibilidad de que como consecuencia de la pandemia la abstención se duplique o triplique, y señala como uno de sus motivos la falta de construcción de un ambiente de confianza para el votante de que existe un cuidado antes, durante y después del sufragio.

Los votantes en el extranjero registran un altísimo nivel de ausentismo, sobre el 80 %, por el voto consular. Los ecuatorianos están en todo el mundo y no en todo el mundo hay consulados. 

Luis Verdesoto, consejero electoral.

No solo eso. El vocal considera que se debe trabajar en el estado de ánimo de la población y promover el voto de la clase media que tiene capacidad adquisitiva para pagar la multa por no sufragar. “Todos estos elementos crean un terrible riesgo de la posibilidad de que haya un mayor ausentismo”.

Pero lo que parece un factor de desincentivo del voto, podría ser todo lo contrario. La crisis económica y la ola de corrupción podrían ser ese motor para que votantes que consideraron no votar, terminen haciéndolo frente a lo crucial de estas elecciones.

En tanto, la primera prueba falló. Con algunas excepciones, la inscripción de candidaturas no dejó de ser una etapa llena de algarabía y eventos multitudinarios. Y es solo el comienzo. Falta la campaña y el día de la votación.