Escasos turistas en playas manabitas

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Escasos turistas en playas manabitas

La escasa presencia de los visitantes a Manta denotaba el turismo familiar. Pequeños jugando con sus progenitores y otros que disfrutaban de las tranquilas aguas de la playa.

Manta. Grupos familiares llegaron a la playa en el primer día de feriado.

Andrea Casanova y sus tres pequeñas hijas decidieron este feriado visitar las playas de Manabí para disfrutar en familia. Ellas se encontraban ayer en la playa de El Murciélago, en Manta, donde la afluencia de turistas al mediodía era muy escasa.

“Decidimos venir porque el feriado pasado no salimos a ninguna parte; llegamos en la mañana y la playa está muy cálida y tranquila”, dijo Casanova, mientras disfrutaba de un coco en la playa. Esta familia guayaquileña tenía previsto también recorrer Crucita y Canoa y regresar a Guayaquil el domingo.

La escasa presencia de los visitantes a Manta denotaba el turismo familiar. Pequeños jugando con sus progenitores y otros que disfrutaban de las tranquilas aguas de la playa.

“En la mañana había pocos visitantes. Recién al mediodía empezó la gente a llegar. Como comerciante estamos ya preparados y conscientes de que en este feriado la presencia de turistas es muy escasa”, testimonió Armando Mero, expendedor de bebidas refrescantes.

Similares circunstancias se vivieron en el primer día de feriado en las playas de Puerto López, Bahía, Crucita y Canoa. Recién en la tarde la gente empezó a llegar. “Esperamos que sea la sorpresa en las próximas horas, porque acá tenemos mucho qué ofrecer a quienes nos visitan”, indicó Soledad Cedeño, propietaria de uno de los restaurantes de Crucita.

Las unidades de socorro y salvavidas de esos balnearios no reportaban novedad alguna hasta las 13:00 de ayer. Los vigilantes de las playas conocían de una alerta amarilla que indicaba un mar moderado.

“Toda la actividad se está dando con normalidad, aunque se anunció aguaje. Esperemos que culmine este feriado con la tranquilidad que empezó”, señaló Pablo Banguera, socorrista de la fundación Salvare, de Manta.

Patricio Bone, quien se gana la vida como taxista, recordó que no es quincena y que en temporada de clases las familias prefieren quedarse en casa. “No ha sido un buen día, esperemos que mañana sea más productivo”, manifestó.