La necesidad obliga a los comerciantes a permanecer y trabajar en las calles

  Economía

La necesidad obliga a los comerciantes a permanecer y trabajar en las calles

La falta de recursos  hace que miles de vendedores se expongan a las consecuencias del mortal virus. En el país, el 46,7% de la población ecuatoriana trabaja en la informalidad 

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Las frutas, el alcohol, los guantes y las mascarillas encabezan la oferta.Amelia Andrade / Expreso

La campaña ‘Quédate en casa’ no logra calar en un número importante de personas, no solo por falta de conciencia que aún existe del peligro que genera el mortal virus, sino por la necesidad de salir a las calles para seguir trabajando y percibiendo los recursos que a diario requieren.

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Se trata de los vendedores informales y, en una ciudad como Guayaquil, movida por el comercio, existen muchos que han optado por aprovechar las horas de la mañana y tarde para vender sus productos a las pocas personas que, por estos días, transitan de forma restringida.

Para ello han debido ser ingeniosos y ofertar productos, según la demanda de la época: frutas, especialmente aquellas que tienen vitamina C como el limón, alcohol, guantes y mascarillas confeccionadas con tela.

Comercio informal
La urgencia de proteger la salud es aprovechada por algunos vendedores. El alcohol y las mascarillas tienen mayor demanda.Amelia Andrade / Expreso

Entre ellos está Gonzalo Ballas de 39 años. La emergencia, cuenta, lo obligó a dejar a un lado su tradicional carretilla de hamburguesas para vender limones en plena avenida Fco. de Orellana. Para ello, todos los días se levanta a las 05:30 para abastecerse de productos en la Terminal de Víveres y venderlos hasta antes de las 16:00, hora en que inicia el toque de queda, que lo obliga a él y a otros vendedores, ahora sí, a estar en casa. 

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Así quiera, sostiene, él no se puede dar el lujo de resguardarse en su vivienda. No importa si hoy o mañana se levanta de mal ánimo o si debe además enfrentar alguna dolencia. Están obligados, dicen, cuando no se tiene trabajo ni recursos en un país que también enfrenta una crisis económica.  

Comercio informal
Un comerciante de guantes cubría esta mañana la demanda de guantes, en el centro de la ciudad.Valentina Encalada / Expreso

El Gobierno ha reconocido el escenario y las condiciones en las que están trabajando estas personas (algunas deambulando sin mínimos cuidados como portar mascarilla) que forman parte del 46,7% de la población ecuatoriana que, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), hasta diciembre del 2019, trabajaba en la informalidad. 

Para ellos, se ha dicho, se diseña un plan económico que buscan implementar a través del Ministerio de Inclusión Económica y Social. Los detalles aún se desconocen.