Economía

“Vamos a tener un impacto duro, por eso provisionamos”

Entrevista a Julio José Prado, Presidente ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca).

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Prado tiene un PhD en Management con énfasis en Competitividad, Lancaster University Management School, Lancaster University. UK Inglaterracortesía

El sistema bancario afronta no solo el reto de sobrellevar esta crisis sin que sus indicadores claves se debiliten. También debe hallar recursos para atender la demanda de dinero que se viene y que, tal vez, no se puede atender lo suficiente.

Los indicadores financieros claves no están afectados en este mes de crisis económica por el COVID-19.

Los indicadores del sistema bancario siguen siendo muy fuertes, muy sólidos, pese a que los (últimos) 15 días de marzo fueron evidentemente muy complicados, esperamos que la situación económica se siga complicando y la banca sigue siendo un pilar. Hay un aumento de la liquidez, pese a un entorno complicado; en niveles de depósitos y de créditos seguimos teniendo una cartera que crece a nivel interanual, así como el nivel de cobertura y de las provisiones para poder ampliar las coberturas ante lo que sabemos que va a venir: un deterioro muy fuerte de la cartera productiva. Podemos anticipar que abril va ser más complicado que marzo.

¿A nivel mensual?

Los niveles de depósitos tienen una tasa se crecimiento interanual, a marzo cerramos con un saldo de 31.200 millones, un alza del 6,7 %. Desde el punto de vista mensual (marzo versus febrero) hay un impacto de alrededor de 700 millones de dólares. ¿Qué hay detrás de eso? El elemento más importante son unas desinversiones que han hecho algunas instituciones públicas y gobiernos seccionales, sobre todo el Biess, que sacó inversiones que tenía en el sistema privado por alrededor de 240 millones de dólares, lo que no está relacionado con esta crisis sanitaria. Ya el Biess lo había anunciado hace un tiempo. El segundo elemento es que hay empresas que han sacado dinero para poder hacer pagos de nómina, de impuestos, de todo lo que se hace en marzo. No hemos visto mucho movimiento en la banca de personas, la reducción de ahorros es mínima, son 46 millones frente a un total de 8.500 millones

¿Los préstamos que se hacen ahora qué destino tienen?

La cartera sigue con crecimiento interanual alto, estamos con una variación interanual de 8,9 %, eso significa que la banca mantiene líneas de crédito abiertas. Lo que hemos visto en forma masiva son reestructuraciones, aplazamientos, diferimientos; muchas de ellas implican líneas de crédito para que las empresas puedan cumplir en la emergencia. Hemos visto crédito para nómina (pago de sueldos y demás), y básicamente ampliaciones de cupos y de plazos para poder utilizarlo para cualquier tipo de emergencia relacionada con la operación de la empresa.

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¿Cuál ha sido el comportamiento de otros indicadores?

Un indicador que sí se ha afectado es la rentabilidad. Esta baja del 12 % al 7,8 % (ROE), ahí tenemos un efecto directo. Los bancos están utilizando cualquier tipo de margen y rentabilidad adicional para poder meterlo en las provisiones, en mayor cobertura. Los bancos han aumentado su cobertura en 46 % frente a lo que teníamos; ahora tenemos una cobertura de 253 %, la más alta de América Latina para la cartera incobrable. Anticipamos que la cartera de las empresas y las personas cada vez va a ser más complicada de poder pagar y va a subir el porcentaje de la cartera incobrable; cuando llegue esta cartera que no se va a poder cobrar, la banca tendrá suficientes reservas para poder provisionar de forma adecuada y no afectar al balance. Lo importante es preservar la estabilidad del sistema bancario.

¿Cómo se han comportado los bancos en relación a la liquidez?

El ratio está creciendo, lo cual puede ser extraño en un momento como el actual. Este alcanza el 24,1 %, creciendo el 1 % en relación al año pasado, lo cual es interesante también. Los bancos han liquidado algunas posiciones internacionales, inversiones de largo plazo, para convertirlas en activos 100 % líquidos de corto plazo, esto también para respaldar la operación y la potencial demanda de efectivo que pudieran tener las personas.

"Hay una reducción de las ventas. El sector exportador está muy afectado. Las empresas están logrando tener líneas de crédito abiertas, pero tenemos problemas a nivel internacional: las cartas de crédito que estaban viniendo para el sector exportador e importador de bancos internacionales se están reestructurando y eso termina pegando también a la banca ecuatoriana".

¿A qué cuenta van las deudas que se difieren, ya que no entran como morosas?

La cartera crediticia que sea reestructurada dentro de los próximos 90 días entrará dentro de un régimen especial. Los bancos la registran como una operación de refinanciamiento, aquellas operaciones que se están haciendo dentro de esta crisis en este periodo extraordinario se están registrando en unas cuentas separadas. Esto hace que mantengamos los niveles de morosidad y que provisionemos de una forma diferente en este tipo de crédito; la que sí sube es la morosidad de la cartera de vivienda porque esa no se ha acogido al diferimiento. Hay un aumento del 5,7 %.

¿Pequeñas y medianas empresas, muy susceptibles?

Ahí me voy a lo que están haciendo Perú, Colombia, Brasil y Panamá. Como sabemos, el nivel de riesgo de la economía ha crecido de forma exponencial, algo nunca antes visto, lo cual hace que poder seguir entregando crédito a ciertos sectores se vuelva muy complejo. Estos países están constituyendo fondos de garantía o fondos de redescuento, lo que les permite a los bancos cubrir el riesgo de la cartera que están prestando; porque si no, el impacto de esa cartera prestada, que sabemos que posiblemente va a ser irrecuperable, en algunos de los casos afectará el balance o patrimonio de los bancos y puede ser demasiado grande para absorberlo.

CÓMO FUNCIONAN LOS FONDOS DE GARANTÍA. Estos países crean un fideicomiso y este lo que hace es garantizar que el crédito que va a prestar el banco esté garantizado con el dinero que está en ese fideicomiso. Si la empresa llega a no pagar el crédito, el banco puede utilizar el dinero del Fideicomiso para cubrir esa deuda en diferentes proporciones. El Colombia sacaron uno que tiene una garantía del 50 %. El Chile y Perú hay fondos con garantía de hasta el 90 %. Mantiene líneas de crédito y a mejores tasas. En todos estos países viene de dos fuentes, casi todo viene del Gobierno, de las reservas para las emergencias y en otros casos de organismos multilaterales; en Ecuador la única opción que hay es de organismos multilaterales, tiene que ser dinero de afuera porque el Gobierno no tiene dinero.

Lo del fondo es una iniciativa reciente o ya lo están analizando con autoridades. Es un tema que lo venimos conversando con las diferentes autoridades, y con la Superintendencia de Bancos, Ministerio de Economía, la Junta de Regulación y Política Monetaria y Financiera. Esos fondos los está tramitando el Ministerio de Economía.

"Se han cerrado varias líneas internacionales a las cuales iba también a recurrir la banca. Las líneas de crédito internacionales con el nivel de riesgo país que tenemos,  también están reestructurando, todas, incluso las que estaban preaprobadas con los bancos. Esto significa que tenemos que rediseñar líneas de crédito con las grandes empresas del país"