La exportación alivia, pero no frena la caída de la industria

  Economía

La exportación alivia, pero no frena la caída de la industria

El retroceso de la manufactura se estima hasta en un 18 %. Las farmacéuticas y las madereras se llevan las de ganar, no así las ensambladoras y textileras

textilera
La industria textilera estima haber cerrado el 2020 con $ 600 millones menos en facturación.Archivo Expreso

La demanda internacional que, hasta octubre, logró que las exportaciones no petroleras crecieran un 10,5 %, no pudo revertir las pérdidas de uno de los principales motores de producción que originan esa oferta. Según estimaciones de la Cámara de la Industrias de Guayaquil (CIG), la industria manufacturera podría cerrar el año con hasta un 18 % menos en ventas.

70B22766-6CBA-4856-8F5F-14F68822FC4C

Las exportaciones amortiguaron la peor crisis desde que hay registros

Leer más

Según este reporte, de enero a octubre de este año, la manufactura del país logró facturar $ 20.041 millones en ventas locales y externas, un 15 % menos si se lo compara con igual período del 2019. Xavier Andrade, investigador y asesor de la CIG, explica que aún no existen datos oficiales para determinar con exactitud el cierre del 2020, pero si se toma en cuenta el comportamiento que el sector ha tenido en un año de pandemia, incluyendo los últimos meses de una lenta reactivación, se podría estimar que ese decrecimiento podría estar entre el 10 y 18 %.

Se trata del segundo año consecutivo con pérdidas, pues en el 2019, las ventas de la manufactura marcaron una caída del 4,5 % respecto al año previo, esto como consecuencia de los efectos de la desaceleración económica y el paro nacional de octubre del 2019.

Repasando las cifras del estudio, Andrade cita el mayor impacto negativo que tuvieron cuatro industrias, a nivel de ventas y que, sin duda, incidieron en el cierre negativo de año: fabricación de vehículos automotores (-54 %), la fabricación de cueros y productos conexos (-52 %), el sector de prendas de vestir (-42 %) y la elaboración de productos de tabaco (-38 %).

El confinamiento que obligó el cierre de miles de locales durante al menos 3 meses es suficiente para entender lo sucedido en la industria textilera, que con menos ventas de telas y ropa confeccionada espera haber cerrado el 2020 con $ 900 millones, $ 600 millones menos de lo que regularmente logra cada año. Xavier Díaz, presidente de la Asociación de Industrias Textiles del Ecuador (AITE), explica que no se refieren solo a las miles de fábricas sin operar, sino a la imposibilidad de que ferias y mercados mayoristas puedan operar, el canal por donde se calcula el 60 % de toda su oferta. En esa misma tónica, fueron sus exportaciones. A ello, agrega, debe añadírsele el bajo consumo tanto interno como externo. “Al haber habido pérdida de empleo, el consumo se redujo, hubo un cambio en la decisión de compra, la ropa dejó de ser algo necesario”, menciona Díaz.

Pero no todo es pérdida en la manufactura. Hay sectores que en el 2020 también pudieron marcar una diferencia con los resultados, ayudados por la condición de su oferta. Entre ellas están la industria farmacéutica y la maderera, que no vieron cesar la demanda de su ítems pese a la pandemia, todo lo contrario las aumentó.

Según el reporte de la CIG, las ventas de la primera, hasta octubre, crecieron un 13 %, y la segundo llegó a duplicar sus ingresos. Christian Riofrío, director de la Asociación Ecuatoriana de Industriales de Madera (AIMA), declara que el 2020 fue un buen año para las productoras de balsas, pues una inusual compra de China de esta madera (usada para fabricar aspas en proyectos eólicos), hizo que las ventas hasta octubre alcancen los $ 484 millones, muy por encima de los $ 220 millones registrados en el 2019. 

Flores+SGP+Acuerdo comercial+estados unidos

Las exportaciones hacia Estados Unidos vuelven a pagar aranceles desde mañana

Leer más

A ello, añade, se suma la buena demanda que hubo en tableros para la fabricación de muebles. Aunque hubo un cierre de mercados regionales que mermó ventas, la previsión era cerrar el año con $ 9 millones, $ 1 millón más de lo que usualmente registra el sector.