
Dos vehiculos abandonados restan espacio de circulacion en La Ferroviaria
Permanecen entre la calle séptima y avenida cuarta, ocupando parte de la calzada. Los moradores piden que las autoridades los retiren del sector.
Un auto Mazda color blanco y un camión de carga pesada preocupan a los residentes y transeúntes de la ciudadela Ferroviaria, situada al pie de la avenida Barcelona, en Guayaquil.
Los dos vehículos, cuyo material oxidado revela años sin mantenimiento ni uso, permanecen estacionados entre la calle séptima y avenida cuarta, ocupando parte de la calzada. Ivo Orellana, morador de la ciudadela, indica que el auto blanco lleva unos cinco años abandonado; mientras que el camión, dos.
El automotor marca Mazda pertenecía a un vecino que lo estacionó en esa zona y nunca más lo movió. El camión —por un logo que mantiene en una de sus puertas— pertenecía a la constructora Chanaffry, cuyas oficinas funcionaron al lado de donde se encuentra ubicado.
“En las mañanas, cuando los niños entran a la escuela, se forma congestión vehicular. Y esos carros abandonados complican más la situación porque quitan espacio”, menciona Orellana, quien señala que también dan mala imagen a su vecindario.
Es por ello que los moradores solicitan a la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM) dirigirse a la ciudadela y constatar el abandono de los vehículos para que autoricen su retiro del lugar.
Asimismo, Orellana lamenta que La Ferroviaria haya dejado de ser una “una isla de tranquilidad”. Es que además de los carros, la presencia de personas que consumen drogas, sin hogar y de antisociales es frecuente en el sector.
Lo corrobora Francisco Páez, otro morador. Él indica que la cercanía al Estero Salado permite que personas se salten las vallas, crucen la avenida Barcelona y se paseen “como Pedro por su casa”.
“Algunos piden dinero; otros, comida y agua. Otros roban”, cuenta Paéz, quien asegura que evita caminar por el vecindario en horarios determinados —especialmente en las noches— como medida de seguridad.