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A dormir bajo las estrellas

Recomendaciones. Lleve una carpa fresca e impermeabilizada. No olvide una linterna. Utilice repelente contra insectos y ropa abrigada para la noche.

 Si desea estar cerca del bosque, su mejor opción es la zona de camping ubicada en los terrenos bajos del bosque protector. Tendrá cerca baños y asaderos.

Las familias y grupos de amigos que desean pasar un fin de semana diferente tienen una opción poco común: combinar aventura con naturaleza es una tendencia que crece entre quienes buscan nuevas experiencias.

Es una opción de temporada en Guayaquil, pues en esta época seca y fría las temperaturas en la ciudad y sus alrededores oscilan entre los 22 y 29 grados, con escasas probabilidades de lluvia, por lo que acampar o salir de pícnic es una alternativa con escenarios adecuados.

Ubicado en el kilómetro 16 vía a la costa, el Bosque Protector Cerro Blanco, con más de 6.000 hectáreas de terreno, perteneciente a la cordillera Chongón-Colonche, ofrece a sus visitantes ‘hospedaje’ natural bajo las estrellas. El sitio cuenta con parqueo, baños, zona de fogata y parrillas para que la estadía sea placentera.

Existen senderos donde se puede apreciar la flora y la fauna del lugar, así como miradores donde el avistamiento de aves es frecuente.

Francisco Mayorga, aficionado del ecoturismo, considera que el lugar es perfecto para pasar un fin de semana, por su ubicación. “Está alejado del bullicio urbano, pero cerca de la ciudad. Es increíble que existan este tipo de lugares a pocos kilómetros del centro de Guayaquil”, resalta.

Tania Ríos, coordinadora de turismo del Bosque Protector Cerro Blanco, indica que el promedio anual de visitantes al área es de 5.000 personas.

La tarifa para acampar dentro del área es de 4 dólares por persona y 28 dólares el guía. El costo se puede dividir entre máximo 10 personas. Estos precios establecidos sirven, posteriormente, para el mantenimiento del área protegida.

Pero si acampar o caminar no son su fuerte, otra opción para pasar el fin de semana es compartir momentos a orillas del lago. Pasando el peaje de vía a la costa, el área nacional de recreación Parque Lago es una reserva natural declarada como protegida en el 2003 por el Ministerio del Ambiente, que ofrece diferentes opciones de ecoturismo. Lo más llamativo son las áreas verdes en las que se pueden realizar desde pícnics hasta parrilladas en grupo.

Más adelante, en el kilómetro 27 de la vía a la costa se encuentra Laguna Park, un espacio creado para el libre esparcimiento del guayaquileño.

El complejo cuenta con una playa ecológica de agua dulce en la cual se pueden practicar diversos deportes como el kayak, natación, rapel, canopy y pesca de retorno. El precio de la entrada para practicar estas actividades son de 10 dólares adultos y 5 dólares los niños.

El complejo ecoturístico también ofrece a sus visitantes la opción de descansar bajo la luz de la luna. El camping grupal se ha vuelto una tendencia en los últimos años, en los que jóvenes y adultos descubren nuevas formas de recreación.

Anselmo Zarlenga, propietario del lugar, afirma que desde enero de 2017 hasta la fecha han tenido alrededor de 10.000 visitantes. “Este año implementamos un parque y posteriormente se construirá una piscina para niños”, anuncia.

Así, los guayaquileños pueden elegir una noche de sábado común para acampar y dormir bajo las estrellas o para pasar un día al aire libre, disfrutando de la naturaleza. Las opciones están sobre la mesa, o más exactamente, sobre la hierba.