Un dia festivo sin fiesta

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Un dia festivo sin fiesta

Alumnos y padres que no estaban seguros de si había clases o no; comerciantes y turistas que esperaron un desfile que no pasó; y otros que no saben si podrán asistir a los eventos de hoy, día laborable.

Hecho. Pensando en que se realizaría ayer, Sara Ramírez llegó de Nueva York para ver el desfile con su familia. Hoy tiene que hacer varios trámites antes de viajar.

Incertidumbre y confusión. El traslado del feriado de las fiestas de Guayaquil llenó de dudas y equívocos a porteños y visitantes: alumnos y padres que no estaban seguros de si había clases o no; comerciantes y turistas que esperaron un desfile que no pasó; y otros que no saben si podrán asistir a los eventos de hoy, día laborable.

“Se supone que si cambiaron la fecha del feriado debieron cambiar también la del desfile. Hemos salido a pasear, pero no hay mucho que hacer”, se quejó Ingrid Cedeño, quien cruzó la ciudad junto a su familia para ver los carros alegóricos o “algo con qué entretenerse”.

La misma situación la vivieron otras personas en Puerto Santa Ana, Las Peñas, el Parque Samanes y la avenida Quito, por donde pasa el desfile cívico cultural cada 25 de Julio. En este último lugar, los comerciantes se quejaron de la falta de comunicación y dijeron que este año perdieron doble y por anticipado.

EXPRESO realizó un recorrido por la ciudad y enlistó las cuatro principales preocupaciones de los guayaquileños durante el día. Para muchos, el más esperado.

Visitantes sin opciones

1.Junto a una de las bancas de la avenida 9 de Octubre, Sara Ramírez y su hermano Omar esperaban el paso de las carrozas que llegarían hasta el Malecón. Luego de casi media hora de espera, un comerciante les indicó que no habría desfile. La noticia les cayó como balde de agua fría. “Vine desde Estados Unidos hace dos semanas, pero ya mañana tengo que hacer un montón de trámites y no podré asistir a nada”, explicó.

Omar dijo que nunca se enteraron que el desfile era hoy y que asumieron que las actividades se mantendrían en el día de feriado.

Con ellos coincidieron Martha Villegas, Alfredo Velasco, Juan Carrera e Ignacio Morales, quienes llegaron hasta el Parque Samanes, en el norte de la ciudad, porque pensaron que el lugar estaría lleno de actividades por las fiestas. Sin embargo, la programación fue escasa en la mañana.

Algunas familias hicieron picnic, otras trotaron y montaron en bicicleta. “Fue un lunes cualquiera. No hubo banderas, música guayaquileña ni feria. Los eventos empiezan a las 16:00. Quería aprovechar la mañana con mis niños”, indicó Cindy Carvajal, moradora de la Alborada.

Dudas por las clases

2. La duda sobre la agenda festiva también estuvo presente en los colegiales y sus padres. Especialmente en los alumnos de las instituciones ubicadas en las vías a la costa, Samborondón y Daule. Muchos de los padres consultados por EXPRESO dijeron que no enviaron a sus chicos a clases para disfrutar con ellos del feriado. O porque olvidaron que los planteles de Durán, Daule o Samborondón laboraban normalmente.

Actividad comercial¡

3. Este fue uno de los puntos que más desazón causó. Y es que si bien los comerciantes (al menos algunos de ellos) sabían que los desfiles se realizarían hoy, no pensaron, jamás pensaron, dicen, que en pleno feriado, “las autoridades no organizarían eventos similares para convocar a la gente”.

Luis Valencia, quien es propietario de ‘Los ricos sánduches de Chicho’, por ejemplo, lamentó que el Municipio no haya dialogado con ellos sobre el tema.

“Simplemente se habló del cambió, se asumió que todo el festejo se realizaría hoy (ayer). Compré 16 piernas de chancho más de lo normal. Es lo que siempre vendo el 25 de julio. Y mira, son las 12:00 y apenas he vendido una”, indicó.

Carlos Guerrero, vendedor de empanadas y Teresa Coronel, de bebidas, se sientieron igual de afectados. Todos ofertan sus productos en la 9 de Octubre. Coronel no había vendido ni $ 3.

Falta de innovación.

4. Para los turistas locales en las próximas celebraciones las autoridades deben innovar. Aplauden los avances: los recorridos en La Perla, el concierto de la Orquesta Filarmónica en Puerto Santa. Sin embargo, aseguran, deben apostarle “mucho más” a los encuentros al aire libre, los campeonatos -no solo de fútbol, sino también de softball, tenis, básquet y otros deportes- en los parques y a toda hora, y las presentaciones artísticas en barrios tradicionales.

“Sabemos que cada año tenemos conciertos gratuitos y ferias de comida. Pero hace falta arte, exposiciones y recitales en el Barrio del Salado, por ejemplo, que tiene historia, refugios culturales y nostálgicas anécdotas”, agregó Manuel Segovia, arquitecto y morador del norte de Guayaquil.

Reacciones en redes sociales

“Adelantar el feriado fue una decisión errónea”

El 90 % de los lectores de EXPRESO que respondieron a la pregunta, consideran que el feriado no debió trasladarse. “Anticiparlo fue innecesario, me confundió. Nadie trabajó, ni tuvo clases. Pero en Guayaquil no se hizo nada. Hubo locales que ni siquiera abrieron. No tuve a dónde ir”, expresó Fabricio Bustamante, guayaquileño, a través de su cuenta en Facebook.

Angie Aranda y Camila Díaz, pensaron de forma similar. Para ambas, la ‘fiesta’ tuvo que mantenerse y celebrarse el día que es. “Adelantarlo fue erróneo, confundió a las autoridades y vendedores. Unos abrieron y otros no”. Para estos últimos las pérdidas incluso fueron dobles, agregó Mónica Maroto: “no vendieron ayer, no vendieron hoy. Incluso los turistas terminaron confundidos. Programaron actividades para un día sin función alguna”, dijo.

Para José Luis Naranjo y Roberto Poveda, también guayaquileños, el traslado “aunque bien recibido para algunos, en especial para quienes aprovechan de los feriados para descansar”, no resultó oportuno. “Mañana (hoy) todos trabajamos. El festejo no tendrá audiencia y la celebración se la vivirá sin ganas”, añadió.

El tuitero Johnny Cedeño, en cambio, fue uno de los pocos que aplaudió la iniciativa. Para él, la modificación de la fecha del feriado estimula el turismo. Y es que si bien la gente no participa de los eventos culturales o cívicos, añadió, “sí tiene chance de pasear y recorrer restaurantes, parques o malles”.

Para Otto Von Wolf, que coincidió con él, el cambio además le permitió a las familias compartir de los suyos, aunque sea en casa.

VOCES

Galo Moreno, comerciante de la avenida Quito

El día ha sido pésimo: sin clientes, ni shows. Esta vez el feriado me jugó una mala pasada. Llevo 20 años trabajando en esta zona y es la primera que nadie me visita. El lugar está muerto.

Luis Valencia , propietario de ‘Los ricos sánduches de Chicho’

Si el día fue festivo era necesario que se desarrollen actos en la ciudad. La 9 de Octubre estuvo muerta, sin visitantes. Mañana (hoy), con los desfiles, será lo mismo. Un par de horas de venta y nada más.

Antonio Moya, comerciante

Pensé que este día sería como el tradicional 25 de julio; sin embargo, me equivoqué. Es la primera vez en 18 años que no veré el desfile. Considero que el feriado no se lo tuvo que mover.

Hellen Salame, residente de la ciudadela Guayacanes

A falta de eventos, no salí de casa. Fue un lunes silencioso, sin mayor acción. Un día de pérdidas para muchos, un día desaprovechado para quienes querían vivir la fiesta de una manera tradicional.

LA ENTREVISTA

Jenny Estrada: “Se debe respetar la fecha”

La historiadora Jenny Estrada considera que se debe respetar la decisión de celebrar las fiestas patronales el 25 de julio, cuya decisión se lo estableció por ordenanza municipal. Cree que un feriado es ganancia para el comercio y turismo; y pérdida para el sector comercial.

- ¿Cree usted que se debe cambiar en el calendario las fechas de celebraciones de fiestas cívicas importantes?

- Se las debe celebrar el mismo día y no cuando las autoridades lo consideren, ya que de lo contrario se transforma en un jolgorio, donde hay mucha alegría, comida y bailongo, pero poco civismo.

- ¿De qué manera afecta que se haya cambiado para hoy (ayer) la celebración del 25 de Julio?

- El cambio de celebración de esta fecha históricamente no nos afecta porque recuerda la fundación española, es decir la imposición de una cultura sobre la que teníamos. En cambio, si la celebración de la Independencia de Guayaquil se cambia de día, sería triste porque esta fecha es el símbolo de la guayaquileñidad donde se representa el esfuerzo de nuestros patriotas guayaquileños por independizarnos.

- Entonces, ¿está usted de acuerdo en que hay fechas en el calendario que deben ser inamovibles por su historia y significado?

- Si cambiamos el día 9 de Octubre por otro para ofrecer comodidad al viajero y ganancia para el turismo, debilitamos totalmente el civismo. Luego no nos quejemos de que no hay respeto por la historia ni que hay desconocimiento de los valores cívicos, porque no hemos sabido sembrarlo y no lo hemos respetado.

- Pero las autoridades tienen la facultad de decidir qué días son los feriados en el país. Hay una ley en este sentido. ¿Cómo la interpreta usted?

- Espero que la cordura de nuestros funcionarios prime en casos de fechas cívicas importantes. Estamos a dos años del Bicentenario de la Independencia y si no empezamos desde este momento a sembrar civismo no esperemos que este evento tenga la repercusión que debe tener.

MTM