Deudas pendientes

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Deudas pendientes

Aburrido este discurso de que existen múltiples políticas públicas en pro de una vida más digna para la mujer. Las mujeres y niñas siguen siendo violadas en sus casas o en la escuela, y los agresores, en algunos casos, no son siquiera denunciados. Si el abuelo es el violador, ¿acaso su hija lo meterá preso?

Esa necesidad morbosa de colonizar la mente y el cuerpo de la mujer parece que nadie la para, es más, se percibe que en ciertos sectores la aúpan y solapan. Sigue habiendo policías, fiscales y jueces que se enfrascan en investigar la conducta de las víctimas, y no la del agresor, como determinante del hecho; como que dieran por sentado que la violada, de alguna manera, colaboró o provocó el cometimiento del delito.

Ya casi nadie se asombra de los niveles a los que se puede llegar cuando se somete a las mujeres en los mayores aspectos posibles. Sucede en la familia, así se desprende de los cientos de denuncias por violación que se presentan en la Fiscalía; sucede en los colegios, por parte de algunos profesores chantajistas, como consta en denuncias públicas que hacen los padres de familia y, sucede en la política nacional. Ejemplo de esto se dio cuando se sometió el libre pensamiento de algunas asambleístas de AP al proponer estas el debate sobre la despenalización del aborto en caso de violación. Correa amenazó con renunciar y sugirió que fueran sancionadas desde el interior del partido. Esto último sucedió y, lo otro, lo de la renuncia, como ya nos imaginábamos, no.

Parece que nada puede detener ese ánimo de opacar la naturaleza de la mujer. Las mujeres siguen muriéndose por realizarse abortos en lugares clandestinos, siguen siendo violadas por sus familiares y cercanos, siguen siendo empujadas para vivir arrinconadas.

Sí, es verdad que hay un montón de mujeres que sienten éxtasis eligiendo ser sumisas, cosa que parece una traición a la historia misma de la mujer. Y también parece ser que los candidatos no tienen una agenda definida sobre este tema, como que si más de la mitad de la población humana no fuera importante.

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