El 78 % de las mujeres encuestadas afirmó tener una pareja íntima, pero menos de la mitad dijo tener una vida sexual activa.

No toda la culpa es de la menopausia

Para muchas mujeres, el sexo después de la menopausia no es tan satisfactorio como solía ser, pero ¿la menopausia es la única culpable? Ciertos estudios determinan razones más complejas.

Nuevas investigaciones sugieren que los cambios hormonales que se presentan con la menopausia solo son una de las razones por las que la vida sexual de las mujeres decae con la edad.

Es cierto que muchas presentan ciertos síntomas después de la menopausia, incluyendo sequedad vaginal, coito doloroso y pérdida de la libido, y todo ello puede afectar la frecuencia y el placer de las relaciones sexuales. No obstante, un nuevo estudio demuestra que las razones por las que muchas mujeres dejan de desear, disfrutar y tener sexo son mucho más complejas.

Una investigación ejecutada entre 116 mujeres que acudieron en un tiempo determinado a la consulta externa en el hospital Enrique Garcés (Quito), determinó que tanto las mujeres casadas y con religión católica presentaron mayor porcentaje de trastornos del deseo, excitación y orgasmo; mientras que el bajo nivel de instrucción fue otra de las causas de peso para la presencia de trastornos sexuales.

Tradicionalmente se ha culpado a las mujeres del declive sexual en una relación, el periódico estadounidense The New York Times publicó este mes acerca de una investigación que demuestra que, a menudo, la salud de la pareja de una mujer es lo que determina si ella sigue siendo sexualmente activa y si continúa satisfecha con su vida sexual.

“Sabemos que la menopausia parece tener un efecto negativo en la libido, la sequedad vaginal y el dolor durante el coito”, ha comentado Stephanie Faubion, directora del Centro para la Salud de la Mujer de la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota. “Pero lo que indican los hallazgos de manera constante es que la pareja tiene una relevancia notable. No se trata solo de la disponibilidad de la pareja, sino también de su salud física”.

El estudio más reciente, publicado en la revista médica Menopause, está basado en la encuesta realizada a más de 24.000 mujeres que formaron parte de un estudio de detección de cáncer de ovario en el Reino Unido.

Las mujeres, de entre 50 y 74 años, respondieron cuestionarios de salud de opción múltiple acerca de su vida sexual al inicio del estudio. Sin embargo, los datos de la encuesta son únicos, puesto que aproximadamente 4.500 de las mujeres también dejaron comentarios escritos, lo que les dio a los investigadores material muy valioso que arroja nueva luz sobre la vida sexual de las mujeres.

En general, el 78 por ciento de las mujeres encuestadas afirmaron tener una pareja íntima, pero menos de la mitad de las mujeres (el 49,2 por ciento) dijo tener una vida sexual activa. Las respuestas escritas de las mujeres acerca de la razón por la que dejaron de tener sexo revelaron el dolor y la tristeza detrás de esos porcentajes.

El motivo principal consistió en la pérdida de la pareja por fallecimiento o divorcio, razón mencionada por el 37 % de las mujeres. Aquellas que no tenían sexo dieron múltiples razones de ese declive, por eso los porcentajes superan el 100 %.

Un esposo con serios problemas de salud fue otro tema común. Aproximadamente, una de cada cuatro mujeres (el 23 %) afirma que la falta de sexo se debía a problemas de salud de su pareja, y el 11 % culpó a sus propios problemas de salud.

La mayoría de los estudios se han enfocado por completo en mujeres heterosexuales, de modo que se sabe menos de lo que sucede con las parejas del mismo sexo después de la menopausia.