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Controle su glucosa
Cuidarse no implica morir de hambre, sino reducir las cantidades y agregar al plato alimentos saludables.

La glucosa no es la mala del cuento. Al contrario, el azúcar que circula por nuestra sangre es la principal fuente de energía, ese combustible que nos permite desarrollar las actividades diarias. El problema aparece cuando nos descuidamos y esos niveles suben a cifras que a nuestro cuerpo le cuesta manejar.
Un exceso en el consumo de carbohidratos y de azúcar y la falta de actividad física pueden hacer disparar esos índices de glucosa con el riesgo de engrosar la cada vez más larga lista de personas con diabetes.
Aunque muchos piensan que para no ser parte de estos casos hay que hacer restricciones, los nutricionistas hablan de equilibrio, es decir de no excederse ni siquiera en el consumo de frutas.
Para mantenerse saludable, otra de las claves es comenzar a reemplazar aquello que nos está causando daño por alimentos con fibra y con valores nutricionales.
EXPRESO consultó a un grupo de profesionales cuál es la mejor manera de mantener la glucosa bajo control. Las recomendaciones van desde revisar su historial familiar para medir sus riesgos hasta quemar esos excesos de comida con actividad física.
Paola Sánchez / nutricionista
La clave está en el equilibrio
El consumo
Un plan de alimentación para diabéticos es igual al plan de comidas saludables de cualquier persona: consumo moderado de sal y azúcar, bajo en grasas saturadas y trans, alimentos con granos integrales, vegetales y fruta.
La combinación
Hay que recordar que cualquier alimento que contiene carbohidrato aumentará la glucosa en sangre. La clave para un buen manejo de glucosa es la combinación y sobre todo la cantidad y tipo de carbohidratos que se consuman. Según las últimas recomendaciones de la Asociación Americana de Diabetes, importa más la cantidad total de los carbohidratos de la dieta, no siendo la fuente de ellos lo que causa el mayor impacto sobre el control glucémico.
Lo que debe evitar
Se ha demostrado que los edulcorantes artificiales como la sucralosa y el aspartame afectan a nuestra microbiota (conjunto de gérmenes de nuestro intestino que desarrollan funciones importantes para la salud).
Andrea Calle / nutricionista
Un exceso de frutas sube el nivel de azúcar
Lo recomendado
La fruta pertenece al grupo de carbohidratos y, como tal, al digerirse se convierte en glucosa, por tanto su exceso no solo va a elevar los niveles de azúcar en sangre, sino que además se almacenará como grasa corporal. Aunque son ricas en nutrientes, vitaminas y minerales, no debemos descuidar la cantidad. Una persona sana puede comer de 3 a 4 porciones al día, mientras que quienes buscan perder peso, solo 2.
Las cantidades
Una porción es una unidad o pieza de fruta sea manzana, naranja, mandarina, durazno o pera. O una taza (ejemplo: sandía, papaya, melón, frutilla, mora...). Hay excepciones: medio guineo, media taza de piña, 15 uvas, dos granadillas, un tercio de taza de mango. Existen cuatro frutas con mayor cantidad de fructosa: el guineo, la papaya, el mango y la sandía. Es mejor consumirlas en el día.
Nelson Vélez / nutricionista
Revise su historia familiar
Más actividad
Muchas personas no toman en consideración que en su árbol genealógico existen familiares con diabetes: papá, mamá, abuelos... Al no cuidarse, luego de los 35 años comienzan a aparecer los problemas. Si decide consumir elevadas cantidades de azúcar simple, debe aumentar progresivamente la actividad física para compensar.
Los cuidados
A los diabéticos se les recomienda no comer carbohidratos simples (arroz, papa, yuca...) en la noche. Su absorción es inmediata y como la persona padece de problemas para metabolizarlos, tiene azúcar dando vueltas en el organismo y eso daña poco a poco los tejidos. Lo mejor es reemplazar los carbohidratos simples por los complejos, es decir por aquellos que tienen fibra.
Pérdida de peso
El diabético que tiene sobrepeso debe perder esas libras de más para que el tejido graso no afecte o complique más el estado oxidativo de la enfermedad.