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Un Consejo que se reconstruye
Christian Cruz fue elegido como presidente del organismo. Sofía Almeida es la vicepresidenta. No fue unánime, hubo una abstención... Ahora buscan la unidad.

Parecía un día como cualquier otro. Con la silla de la presidencia del Consejo de Participación Ciudadana, en Quito, vacía. Los funcionarios entraban y salían del edificio. Los policías resguardaban el ingreso... Pronto los consejeros empezaron a llegar. Unos a pie. Otros en auto. Hubo movimiento. Al tiempo, un chat de la institución difundía la autoconvocatoria, para las 12:00 de ayer, a la primera sesión del pleno con sus nuevos integrantes. Un folio con tres puntos. Entre esos, la elección de los nuevos presidente y vicepresidente del Consejo. Eran las 11:20. Quedaban, entonces, unos minutos para reemplazar el ‘trono’ efímero que ocupó José Carlos Tuárez, el fraile.
El salón del quinto piso estaba listo para recibirlos. Los nombres de los consejeros y vasos llenos de agua estaban sobre la mesa [quizás mucho para el tiempo que tardó la sesión: casi 30 minutos]. Tenían su lugar. Aunque, como Ibeth Estupiñán llegó tarde, Juan Javier Dávalos aprovechó para cambiárselo, un poco más cerca de David Rosero.
Y empezó... Édison Burbano, secretario general del Consejo, tomó lista: ¡Presente el cuórum! Enseguida leyó algunas resoluciones que recordaban la destitución de Tuárez, Rosa Chalá, Walter Gómez y Victoria Desintonio, y dio paso al consejero Francisco Bravo que, según fuentes de EXPRESO, confirmaron que se decidió internamente que él dirigiera esta, la primera sesión. Eso sí, hasta tener presidente.
Y así, casi sin pestañear, la consejera Sofía Almeida mocionó a Christian Cruz Larrea para la presidencia. Con quietud, le dijeron que debía pedir la palabra primero. Pero ya estaba. Pronto hubo la votación. En su turno, Estupiñán no perdió la oportunidad para dar un breve discurso de la unidad: “Porque este pleno necesita de personas responsables... tenemos que ir de la mano con los ecuatorianos... ¡A favor!”. También María Fernanda Rivadeneira: “El CPCCS necesita darle a la ciudadanía el trato de unidad... ¡A favor!”.
Seis votos respaldaron la moción. Pero un consejero se abstuvo. ¿Quién? Dávalos. Antes de que empezara la sesión, él, quien ha mostrado su simpatía por el expresidente Rafael Correa, hizo un planteamiento: “Debería ocupar la presidencia uno de los tres titulares que ya estaban aquí. Y buscar una alternabilidad: si ya fue un hombre (Tuárez), ahora debería ser una mujer: podría ser Almeida o Rivadeneira”. Pero no resultó como quería.
En la posesión, Christian Cruz dijo: “Agradezco a Dios, el país necesita institucionalidad, desprendimiento, sabiduría... juntos vamos a cristalizar la participación ciudadana”. Juró con la mano derecha y abrazó a los consejeros. Para Almeida, quien fue la que lo mocionó, fue un rotundo: “¡Gracias, Sofi!”.
La elección de la vicepresidenta fue un poco más larga. Hubo tres mociones. Pero finalmente fue la de Francisco Bravo, quien propuso el nombre de Almeida, la que obtuvo una victoria. La mayoría. Estupiñán, nuevamente, retomó el discurso: “Creo que los ecuatorianos vimos un consejo dispar, hoy podemos hacer un consejo unido... ¡A favor!”.
Seis votos apoyaron a la consejera Almeida. Hubo una abstención. ¿De quién? De Dávalos, otra vez. Insistió en la “alternabilidad”. Pero... dijo que apoyará la unidad, porque se enfrentan a una posible eliminación del CPCCS y “eso no le hace bien al país, a la democracia y a la transparencia”.
Almeida, con un vestido rosa que marcaba su embarazo, juró “desempeñar fiel la función de vicepresidenta”, agradeció la confianza... Y, sin más que tratar, finalizaron la sesión. Entonces... ¡la foto! “Todos, todos”, exclamó el nuevo presidente. Y posaron los siete, solo que Dávalos, a diferencia de los seis, no abrazó a nadie. Luego, cada uno se marchó. Hasta una próxima sesión.