China frena el derroche

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China frena el derroche

El común denominador de los últimos años parece estar en vías de extinción. Los grandes traspasos, por sumas exorbitantes, a la SuperLiga China brillaron por su ausencia en este mercado de fichajes.

China frena el derroche

El común denominador de los últimos años parece estar en vías de extinción. Los grandes traspasos, por sumas exorbitantes, a la SuperLiga China brillaron por su ausencia en este mercado de fichajes.

Los aficionados al fútbol nos frotábamos las manos cada vez que se abría una de las dos ventanas de fichajes en la SuperLiga. Así fue hasta el pasado mercado invernal (la Liga china se juega de marzo a noviembre, por lo que el mercado invernal es el primero y más importante). Ahora todo ha cambiado tras la decisión de la Liga china de bajar el número de extranjeros de cuatro a tres y, sobre todo, de aprobar un impuesto de lujo por el que los clubes en pérdidas (en la práctica, todos) debían abonar el 100 % de lo invertido en un extranjero a un fondo de desarrollo del balompié nacional. Ahora los foráneos cuestan el doble de lo que estuvieran dispuestos a pagar... y se nota.

Estas nuevas trabas han derivado en un mercado estival (recordemos, el menos importante en China) de apenas 32 millones de dólares de inversión. Hay que remontarse al verano de 2014 para encontrar una cifra de inversión similar (32,1). A partir de ahí, en la ventana de verano se desembolsaron 82,4 millones de dólares (2015) y 163 (2016). En el período anterior a 2014 el gasto era todavía inferior, puesto que las primeras grandes inversiones llegaron en el invierno 2014-15.

Estos enormes dispendios parecen ya cosa del pasado. Adrián Ramos (Chongqing Lifan, 14 kilos), Modeste (Tianjin Quanjian, cesión por valor de 6,6 millones) y Moukandjo (Jiangsu Suning, 6,4 kilos) son los que más han agitado el mercado, lejos de los 70 kilos de Oscar, los 27,2 de Ighalo o los 23 por Witsel que se pagaron en invierno.

¿Acaban teniendo retorno deportivo estos gastos en fichajes y en sueldos (Tévez cobra 46 millones por temporada; Oscar, 28; Pellè, 18)? Por lo general la respuesta es no.

El dinero no asegura goles. La cruz de la moneda son nombres como Alex Teixeira (costó 58 millones y lleva cinco tantos en 14 partidos esta temporada), Pellè (cobra 18 kilos por temporada y suma dos dianas esta campaña) o sobre todo Jackson Martínez (costó 49 kilos y lleva sin jugar desde noviembre) y Carlos Tévez (el futbolista mejor pagado del mundo y que suma dos conquistas en nueve cotejos con Shanghai Shenhua).

Lo mejor estará en los banquillos. Capello, Scolari, Pellegrini, Villas-Boas, Cannavaro, Manzano... una pléyade de técnicos de primer nivel que han encontrado acomodo en China. Este año las estrellas también están en las bandas. ¿Se abrirá el grifo en enero?