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Celulares, de la extravagancia a la monotonia

Antes, el celular servía para llamar, enviar mensajes de texto y con un poco de suerte para jugar a la ‘culebrita’. Entonces, la estrategia que tenían las marcas para conquistar el mercado era a punta de extravagancias en sus diseños.

La estrategia que antes tenían las marcas para conquistar el mercado era a punta de extravagancias en sus diseños.

Antes, el celular servía para llamar, enviar mensajes de texto y con un poco de suerte para jugar a la ‘culebrita’. Entonces, la estrategia que tenían las marcas para conquistar el mercado era a punta de extravagancias en sus diseños. Hoy, con necesidades y tecnologías distintas, el foco se centra en el rendimiento, dejando el ‘look’ en un segundo y hasta tercer plano.

El terminal en forma de rectángulo y con pantalla amplia llegó en el 2007 y encantó a millones de usuarios. La fórmula funcionó y se replicó en toda las marcas. Desde entonces solo algunas pequeñas variaciones en materiales y curvas pueden dar cierta diferenciación.

El ‘aburrimiento’ se ha asentado tanto que si alguien demuestra una mínima valentía, lo paga con un recibimiento frío. Entre estos el LG G Flex, el primer terminal curvo o ese singular BlackBerry Passport que ofrecía un teléfono más cuadrado que nunca y también el Nokia Lumia 1020 con su gran sensor de 41 megapíxeles que sobresalía de su ‘espalda’.

Sin embargo, unas pocas ideas han intentado revolucionar la industria. Mientras que nadie prestaba demasiada atención a la parte posterior de los teléfonos, a LG se le ocurrió colocar su botonera allí. El LG G2 fue uno de los primeros en demostrar que la forma en la que cogemos el teléfono podía servir para algo más.

Lo mismo ocurrió con avances como la doble cámara que trajo el HTC One M8, sin saber que dos años después ese concepto acabaría siendo el nuevo argumento de la industria móvil en materia de fotografía.

La curvatura de las pantallas de los Galaxy Edge, es otra novedad que ha gustado y que, aunque no sea del todo práctica, rompe con el diseño tradicional de estos tiempos.

Aunque cada cambio a menudo se convierta en tendencia genérica y no en un diferenciador, los usuarios extrañan esa locura de hace casi dos décadas. Sin embargo, mientras el rendimiento siga mejorando... Que sigan los rectángulos.